Oímos el mar y
no podemos atraparlo
como lo hace un caracol
solo por tenerlo
más cerca
todo el tiempo.
Nuestro fanatismo llega
hasta la arena
*
Aves oscuras
rondan en
el cielo aún más
oscuro.
No sabemos del miedo
pero hay graznidos
que hacen
temblar.
¿Qué pacto desconocido
traman
sus hambrientas
voces?
*
A la manera de
la mariposa
amamos lo breve
como quien dice
el instante cuando ve
el árbol
y nada más.
La chicharra nos recuerda
la eternidad en
nuestro nombre.
De Malas hierbas, Ed. Salta el pez.
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