Showing posts with label Estela Figueroa. Show all posts
Showing posts with label Estela Figueroa. Show all posts

Monday, October 21, 2019

Pequeños asesinatos - Estela Figueroa


Una noche en que volví tarde a casa
la vi disparar rauda y oscura
desde el canasto de papas que está en un extremo de la cocina
hasta el otro
al costado de la heladera
donde acumulamos botellas vacías de vino y gaseosas
que en gloriosas jornadas de limpieza
sacamos a la calle.
- : Tenemos una laucha -dije a mi hija Florencia-.
Es gorda. Vive detrás de la heladera.
Habrá que matarla -me contestó ella.
Habrá que poner triguillo fuera del alcance de Toto.
(Toto es nuestro perro)
Pero pasaron los días
y ninguna de las dos iba a la ferretería
en busca del triguillo.
Y la laucha seguía corriendo rauda y oscura de un extremo a otro
-en la cocina-
ante la mirada curiosa de Toto
y ya sin importarle si estábamos nosotras o no.
- : Esta laucha se está tomando mucha confianza
recuerdo que dijo mi hija.
Bueno.
De manera que a la mañana siguiente me encaminé a la ferretería
y compré el triguillo Drumolive
hecho con glándulas disecadas de roedores
lo cual- según decía el prospecto-
ejerce una poderosa atracción sexual sobre sus iguales.
La caja estuvo envuelta varios días sobre la mesa de la cocina
hasta que Florencia
-que es más expeditiva que yo para estas cosas-
abrió el paquete una noche
llenó potes con buena parte de su contenido
y acomodó estos potes estratégicamente.
Durante varias mañanas
mientras yo tomaba té leyendo a Carver
la sentí comer ávidamente.
Es cierto. Nadie
nada escapa
de lo que implica una atracción sexual.
Los ruiditos terminaron
y Carver y yo quedamos solos.
Charlando sobre la proximidad de una jornada de limpieza de la casa dijo mi hija
- : Parece que la laucha se murió. Ya no se la oye.
- : Es cierto-respondí-. Yo tampoco la oigo. La matamos.

Estela Figueroa - Foto de Natalia Leiderman



Thursday, July 05, 2018

Vegetal - Estela Figueroa













Como la erika
que antes de secarse
produce un hijo.

Pero también como la orquídea
orgullosa y sola.

Como el sauce
inclinado
hacia el río quieto.

Pero también como la grevilea
que enfrenta
los vientos más feroces.

Frágil como los pensamientos
a los que una ligera
lluvia aplasta.

Abierta como el paraíso
que juega
con las gotas.

Manos desconocidas
revolvieron el césped
donde escribí palabras.

¿Buscaban tesoros ocultos?

Soy hosca
como el cactus.


Sunday, August 06, 2017

Salí a la calle - Estela Figueroa

Salí a la calle
y de pronto mi mundo
se resquebrajó.
No fue una tragedia.
Fueron detalles.

Pronto cumpliré setenta años…

Fue el frío polar
el dolor de garganta
el dolor en la mano derecha
a donde me quebré.

Mi mundo se resquebrajó como un espejo
que se cae.

Entonces retrocedí
y volví a entrar en mi casa
que estaba cálida y limpia.
Mi perra me miró asombrada.
Los animales se dan cuenta de todo. 
Las personas no.


Tuesday, August 16, 2016

3 poemas de Estela Figueroa

Naturaleza muerta

Tomates rojos
con una hendidura negra.
Limones amarillos
con pezones verdes.
Zanahorias erectas
papas ovales
bananas que yacen arqueadas.

Sexo sobre la mesa
donde amaso el pan.

*

Un atardecer de abril después de una separación

Yo no tengo a quién esperar
de modo que para qué preocuparse
por cambiar las sábanas
o barrer el patio.

Se hace lo imprescindible
regar las plantas
dar de comer a los gatos
¿qué culpa tienen?
Al crepúsculo salgo a la calle
en busca de cerveza.
Mi vecino homosexual me invita
a cenar este sábado en su casa.
Acepto.
Donde no hay sexo no hay problemas.

Estos encuentros
han llegado a ser mi único sentimiento.

*

A Manuel Inchauspe, en el hospicio

Las nuestras, mi amigo,
son obras pequeñas.
Escritas en la intimidad
y como con vergüenza.
Nada de tonos altos.
Nos parecemos a la ciudad
donde vivimos.

Perdiste tus últimos poemas
y yo casi no escribo.

De allí
esos largos silencios
en nuestras conversaciones.


Wednesday, June 08, 2016

El nunca - Estela Figueroa

Nunca tuve un amado
que hiciera un largo viaje por los campos para verme.
Nunca le saqué las botas a un hombre cansado.
Nunca tuve un amado.
Nunca viví en el campo.
Pero hice de mi casa un lugar
donde brindo tierna hospitalidad a las plantas y los animales.
Nunca supe qué me quieren decir los ojos de un hombre
cuando me dice que me quiere.

Pero conozco muy bien la mirada de mi perro.

Me gusta