Tuesday, October 13, 2026

Escribí una nota sobre Anne Carson

El Nobel de Anne Carson es un acontecimiento político
Por Jimena Arnolfi / Para Latfem

Anne Carson estaba barriendo el piso de su casa en Reikiavik, Islandia, cuando sonó el teléfono y le avisaron que acababa de ganar el Premio Nobel de Literatura 2026. La Academia Sueca subió una foto casera sacada por su esposo, el artista Robert Currie, en el momento de recibir la noticia. Ahí la vemos en la cocina, con un suetercito azul y un gesto de sorpresa total mientras sostiene el teléfono contra la oreja.

A veces pensamos que todo el mundo ve los videos que circulan por las redes sociales, pero todo es tan rápido y fugaz que prefiero dejar algunas cosas por escrito. Además de la fotografía, se difundió la conversación telefónica que mantuvo con una representante del Premio Nobel; transcribo un fragmento a continuación.

—¿Pensó en lo que significa este premio?
—No, solo estamos pensando en cómo donar el dinero. Tenemos una amiga que necesita una casa y también colaboramos con Médicos Sin Fronteras.
—¿Cómo va a celebrar la noticia?
—Vamos a salir a caminar por el bosque para no tener que atender el teléfono, para ser honesta.

Más tarde, efectivamente, una periodista la encontró por el barrio. Tal como dijo, Anne Carson salió a caminar por el bosque con el mismo suetercito y una campera inflada. En el video vemos cómo se ataja la gorra con visera —que lleva bordada la palabra “reality”— mientras el viento insiste en volársela. Sólo la vemos a ella; la cámara no enfoca a la periodista, pero por el tono de voz se nota que se encuentra por lo menos intimidada.

—Dijo que estaba escuchando el viento mientras hacían el anuncio oficial…
—Aquí es imposible no escuchar el viento. Vivimos del viento. Sí, eso estaba haciendo.
—¿Cómo fue la conversación con el comité del Nobel?
—Igual que esta conversación, un poco titubeante. Ustedes tienen las preguntas de siempre y yo no tengo respuestas.

En el breve intercambio, Anne Carson cuenta que visita Islandia desde 2008 (tiene la ciudadanía islandesa y, en una entrevista con María Negroni, contó que elige vivir allá porque “es increíblemente hermoso y está vacío”. También contó que junto a su marido hicieron amistad con muchos artistas y que la sociedad es muy amable y civilizada, a diferencia de la estadounidense). Volviendo al móvil tras el Premio Nobel, Carson comenta que en Islandia todos son poetas, entonces la periodista le pregunta por Halldór Laxness, el Nobel islandés. Carson, muy amable, responde que lo leyó y que le gusta. La nota dura cinco minutos y el final es este:

—¿Tiene algún comentario sobre el papel de la poesía en el mundo?
—No, supongo que no… Creo que ahora mismo es más útil que la prosa porque todo el mundo tiene prisa y la poesía es breve. Excepto Homero. Homero no es breve.

El Premio Nobel de Literatura existe desde 1901 y, en más de un siglo de historia, ganaron sólo 18 mujeres. Que Anne Carson sea la número 19 es, en sí mismo, un acontecimiento político, así como lo fue Louise Glück en 2020. Para sorpresa de nadie, muchos varones salieron a repudiar la noticia en las redes sociales y en los medios de comunicación. "Había nombres más notorios que el de esta canadiense... no la leí todavía, pero planto la sospecha de por qué no darle el premio a gente más famosa que venda más libros", deslizó uno de ellos en la radio más escuchada de Argentina, sintetizando en una sola frase esa prepotencia que confiere el privilegio: hablar sin leer (sin saber) y medir el valor artístico con la balanza del mercado.

Ese ninguneo no es un hecho aislado, es un patrón que se repite. En las recomendaciones culturales, en las listas arbitrarias de los "mejores libros del año", en las reseñas, en las entrevistas y en los discursos de apertura de ferias, la poesía brilla por su ausencia. Para este galardón, sin ir más lejos, todos los años se especula con ganadores pero lxs poetas nunca son candidatxs. Por otro lado, ¿la palabra “literatura” sólo se refiere a la “narrativa”? ¿Acaso la poesía no es literatura? ¿Cuántas veces, en las diversas semblanzas, hemos leído que se presenta a alguien como "escritor Y POETA", como si la poesía fuera un apéndice o un pasatiempo marginal al oficio de escribir?

Celebramos cada vez que la poesía gana porque históricamente se la ha menospreciado. Y es paradojal porque en realidad la poesía sabe que nunca gana, lxs poetas saben que nunca ganan, que no se vive de la poesía, que ningún familiar se siente orgulloso por un libro de poemas (por el contrario, siempre llegará el inevitable ¿por qué no escribís una novela?). Pero la poesía sigue, lxs poetas siguen, siempre al margen del margen, en ese último vagón de cola, como diría Diana Bellessi.

“Si la prosa es una casa, la poesía es alguien en llamas corriendo a través de ella”, dice Anne Carson. El poema se escribe en estado de emergencia, prendiéndonos fuego, a la intemperie, buscando a tientas. Para lo demás, están los seguros de vida. También dice Carson que un poema no es un objeto estático; cuando funciona, es una acción de la mente. Quien lee, al entrar en contacto con el poema, se suma a ese movimiento: la mente viaja a través del pensamiento. De esa travesía resulta una transformación inevitable. Al llegar al final del poema, ya no somos la misma persona.  

En la solapa de sus libros, en lugar de una larga enumeración de títulos y premios, Anne Carson decidió que su biografía diga: “Nació en Canadá y se gana la vida enseñando griego antiguo”. A menudo preguntan por qué y ella se sorprende de que tal cosa llame la atención: “Me parece más respetable, más legítimo y más rápido decir que enseño griego antiguo en vez de enumerar libros. Cuanto menos una se mande la parte en el mundo, mejor, menos es más”.

Es poeta, ensayista, traductora y especialista en literatura clásica. Es filóloga —palabra que viene del griego y significa literalmente “amante de las palabras”—. Desde el Nobel comunicaron que la premiaban por su “obra audaz e inventiva que, en un diálogo lúdico con la tradición clásica, ha creado nuevas formas para la literatura contemporánea”; y algunos medios titularon que “ganó por atrevida” (y me gustó).

Ya venía cosechando numerosos premios y reconocimientos: la beca Guggenheim (1995); el premio Lannan (1996); el premio Pushcart (1997); la beca MacArthur (2000); el premio Griffin de Poesía (2001) y el premio Princesa de Asturias de las Letras, entre otros.

Carson siempre hizo lo que quiso y su trabajo es difícil para quienes necesitan encasillarlo. En sus libros, desdibuja las fronteras de los géneros, pero en todo lo que hace está la poesía. En sus páginas hay poemas, diarios, anotaciones, epitafios, ensayos, autobiografía, teatro, fragmentos. Conversa con los griegos, con Nietzsche, Dickinson, Woolf, Artaud, Kafka, Keats, por decir algunos.

Cuando era adolescente encontró un libro de Safo de Lesbos (650 a.C.), la más célebre poeta de la Antigüedad, y se fascinó; más tarde, en la escuela, tuvo una profesora que empezó a enseñarle griego antiguo. La conversación con Safo, aquella poeta que fundó en la isla mediterránea de Lesbos una escuela de mujeres e inició de esa manera una potente revolución poética en una sociedad patriarcal, continuó durante toda su vida.

En la década de 1970, Carson estudió lenguas clásicas en la Universidad de Toronto, donde obtuvo su licenciatura, maestría y doctorado. También estudió griego antiguo en la Universidad de St. Andrews, en Escocia. Su formación como clásica atraviesa toda su obra. Es experta en literatura y en mitología griega; traduce textos del griego antiguo, trabaja sobre historias y personajes del mundo antiguo y los convierte en historias que dialogan con el presente.

En 1981, regresó a la Universidad de Toronto para escribir una tesis doctoral sobre Safo, que más tarde se convertiría en Eros el dulce-amargo, un tratado sobre el amor, el deseo y los celos. “¿Quién es el verdadero sujeto de la mayoría de los poemas de amor? No el amado. Es ese vacío”, dice en el libro.

A finales de los años ochenta, algunas revistas estadounidenses publicaron sus poemas. El circuito literario de su país fue un poco más esquivo hasta que una pequeña editorial canadiense publicó Breves charlas: Carson publicó su primer libro de poemas a sus 42 años. A mediados de los noventa, se dio vuelta la ecuación. Las editoriales empezaron a disputarse cada uno de sus manuscritos. En poco tiempo aparecieron tres colecciones de poemas y ensayos: Agua corriente: Ensayos y poesía (1995); Cristal, ironía y Dios (1995); Hombres en sus horas libres (2000)— y una novela en verso que se llama Autobiografía de rojo (1998), que explora el mito griego de Gerión enamorado de Heracles. Por supuesto, las cosas no ocurren como deberían, un volcán entra en erupción y se lleva todo por delante: “la costumbre humana/ del amor equivocado”.

En 2001 publicó La belleza del marido: Un ensayo ficcional en 29 tangos, con el que ganó el prestigioso premio T. S. Eliot de poesía del Reino Unido. Este libro de poemas cuenta la historia de una pareja que se termina: “Un tango, como el matrimonio, es algo que uno tiene que bailar hasta el final”. Y también: “El deseo al cuadrado es amor y el amor al cuadrado es locura. La locura al cuadrado es matrimonio”.

Después siguieron Economía de lo que no se pierde (2002) —sobre Simónides de Ceos, el primer poeta en aceptar dinero por su trabajo poético— y Si no, el invierno, su versión de los poemas de Safo. Al ser una poeta de la Antigüedad hay palabras no encontradas en esos papiros de hace dos mil años. A diferencia de otros traductores que completan los fragmentos faltantes para facilitar la experiencia lectora, Carson prefirió dejar los espacios en blanco allí donde la voz antigua se perdió. Entonces los lectores le envían cartas con las palabras que, consideran, deberían ir en esos huecos.

Para Carson, toda literatura es traducción. Ya sea entre dos lenguas o desde lo inefable hacia el signo, siempre hay un modo de darle forma al sentido, aun cuando se nos escurra. En el griego antiguo descubrió una densidad que las lenguas modernas perdieron: la oportunidad de descender, como ella misma dice, a “las raíces de donde operan las palabras”, en lugar de quedarse “en la copa del árbol, rebotando entre las ramas”.

En Decreación (2005), combina poesía, ensayo y ópera, y traducciones de las tragedias de Eurípides, Sófocles y Esquilo. En Nox —noche en latín— (2010), Carson demuestra, otra vez, que esa conversación con la Antigüedad al servicio de su escritura es una herramienta de supervivencia. Cuando su hermano Michael falleció en Copenhague, ella se enteró semanas más tarde. Como ritual de despedida, construyó un libro desplegable en acordeón guardado en una caja: un objeto confeccionado con fotos, cartas y estampillas donde, en las páginas pares, fue traduciendo palabra por palabra el poema 101 de Catulo, esa misma elegía que el poeta romano dedicó a su hermano muerto en tierras lejanas.

Y siguen los libros y los reconocimientos. Este Premio Nobel consagra la obra poética de Carson, su monumental tarea como traductora y el modo virtuoso en que ese estudio del mundo antiguo se trama en el corazón mismo de sus libros.

Me gusta cada vez que Anne Carson revela cómo al día de hoy citamos de manera errónea la frase más popular de la Antigüedad: “Descartes dijo esta famosa frase: Cogito ergo sum. Pienso, luego existo. Por eso, soy. La frase que todos conocen y aprenden en la escuela. Pero si observas bien la frase, en realidad lo que dice Descartes es: Dubito ergo cogito ergo sum. Dudo, luego pienso y por eso existo. ¿No es sorprendente? Se imprimen camisetas por todo el mundo que dicen ‘Pienso, luego existo’. Dubito (dudar) tiene mala prensa. Eso me resulta muy provocativo. Todo comienza con la duda”.

La pregunta abre más camino que la respuesta y la conversación es el mejor método para formularla. A lo largo de toda su obra, Carson conversa y pregunta cómo vivimos. Qué pasa cuando amamos, cuando deseamos, cuando perdemos, cuando morimos. La de Carson es una poética de la pregunta. O mejor aún, en sus palabras: La imaginación es una pregunta.



Subrayados de Anne Carson

Podrías 1

Si no eres la persona libre que quieres ser, busca un lugar donde puedas contar la verdad sobre ello. Contar cómo te va con todo. La franqueza es como una madeja que se produce a diario en el vientre, tiene que desenrollarse en algún lado. Podrías susurrar de cara a un pozo. Podrías escribir una carta y mantenerla guardada en la gaveta. Podrías escribir una maldición en una cinta de plomo y enterrarla para que nadie la lea por mil años. No se trata de encontrar un lector, se trata de contar. Piensa en una persona de pie, sola en un cuarto. La casa está en silencio. La persona lee un pedazo de papel. No existe nada más. Todas sus venas se pasan al papel. Toma la pluma y escribe en él unos signos que nadie más va a ver, le confiere así como una plusvalía,

y todo lo remata con un gesto

tan privado y preciso como su propio nombre.

*

Decir la verdad parece simple. Quienes escuchan esperan recibir algo más complicado. Piensan que en el centro de toda historia real hay un secreto. Pero lo cierto es que la verdad suele ser pequeña y austera. Dice lo justo. Lo curioso es que, si podés encontrar el lugar adecuado donde contarla, la verdad sobre tu vida se vuelve lo suficientemente grande y valiosa como para ser escuchada.

*

Si supiera qué es la poesía no tendría necesidad de escribir.
Es algo que busco a tientas en la oscuridad.

*

Si la prosa es una casa, la poesía es alguien en llamas corriendo a través de ella.

*

Hay cosas insoportables.
Una puede evadirlas por mucho tiempo.
Luego mueres.

*

La única regla del viaje es: no vuelvas como te fuiste. 
Vuelve diferente.

*

Todos los amantes creen que están inventando el amor.

*

¿Quién es el sujeto real de la mayoría de los poemas de amor? 
No es el amado, es ese hueco.



Tuesday, October 06, 2026

Poetisa - Rosario Acuña

Raro capricho la mente sueña:
será inmodesta, vana aprensión.
Tal palabra
no me cuadra;
su sonido
a mi oído
no murmura
con dulzura
de canción;
no le presta
la armonía
melodía
y hace daño
al corazon.

Tiemblo al escucharla. ¿Será manía?
Oigo el murmullo cerca de mí:
no me cuadra
tal palabra;
que el murmullo
que al arrullo
de la sátira
nació
me lastima
con su giro
y un suspiro
me arrancó.

Si han de ponerme nombre tan feo
todos mis versos he de romper.
No me cuadra
tal palabra,
no la quiero;
yo prefiero
que a mi acento
lleve el viento
y cual sombra
que se aleja
y no deja
ni señal,
a mi camino
que es mi llanto
arrebate
el vendaval.


Rosario Acuña (1851-1923)

Friday, September 25, 2026

4 poemas de Rodolfo Edwards


UN POETA QUE NO LO JUNA NADIE

encontré en una librería de viejo
un libro de un poeta
que no lo juna nadie
pero escribe de puta madre
te la pone al ángulo
de chanfle
con una precisión absoluta
que yo sepa
no pertenece a ningún linaje
no se le conoce filiación alguna
los de su generación
lo cajonearon
le dieron vuelta la cara
como a un pescado podrido
estaba el libro
en un estante perdido
cubierto del polvo del olvido
¿qué habrá sido del poeta?
¿cuántos versos habrá escrito
antes de piantarse del mundo
sin haber recibido
caricias de lectores
ni un mísero epíteto a favor
un comentario breve
una mención en el matutino?
pero hoy lo estoy leyendo
yo
que no soy nadie
pero siento que su corazón
está palpitando junto al mío
compañero del alma
para siempre amigo

*
mientras juego a la payana
con mi cabeza
en las copas de los árboles
espían
los pajaritos desvelados

*
preparo el tender
cuelgo los poemas llorados
espero que se sequen
los plancho
y me los pongo de vuelta

*
se escribe
por no saber
por ignorar casi todo
nunca la poesía será
una forma de conocimiento
o sabiduría
es apenas el grito
de un niño en medio de la noche
un zapato abandonado
que perdió su par
la enorme distancia
que separa este cuerpo
del mundo

Wednesday, September 23, 2026

Recuerda, cuerpo - Kavafis


Recuerda, cuerpo, cuánto te amaron;
no sólo las camas que tuviste,
sino también los deseos que brillaron abiertamente
en los ojos que te vieron;
las voces temblorosas, que algún obstáculo frustró.
Ahora que todos están en el pasado,
parece como si en realidad te hubieras
entregado a esos deseos.
Cómo deslumbraban.
Recuerda los ojos que te vieron,
las voces que temblaron por ti.
Recuerda, cuerpo.


Tuesday, September 22, 2026

Uno de Alejandro Schmidt

Metafísica

con mi hijito
paseamos por el cementerio
pregunta
¿qué hacen los muertos?
están acostados sin moverse
¿todo el día?
sí, querido, todo el día
y a la noche
¿se pueden mover?
no sé
nunca vine de noche
vengamos una noche, papi,
vengamos una noche
dijo
y siguió con su bici
entre los panteones.


De Romper la vida

Uno de Elena Anníbali


ya no soy una mujer silenciada, puedo
hacer lo que quiera
ya no puedo echarle la culpa a un hombre
al trabajo
a la falta de tiempo o dinero
¿querés escribir? -me dije-
vas a escribir, entonces,
sin quejarte
sin victimizarte
y cuando puedas
donde puedas
es así que entre las 7.30 y las 9.0 de los domingos,
antes de entrar a mi segundo trabajo
me siento en el bar y lo hago:
un ejercicio solitario y un poco clandestino
por una hora y media mi cuerpo es una casa que arde
el caleuche
la casa de los locos
las ventanas dan al infierno
el patio, el corredor con geranios
dan al infierno
después me pongo el uniforme
y la que fui por un rato
me saluda por las ventanas
el muñón, la cabeza ardida
y soy otra
y soy otra



De La casa de la niebla

Apunte de María Teresa Andruetto

Los trabajos/ la vida tienen un peso enorme. Todo lo que uno vive/hace es de una importancia crucial para la escritura, hace la escritura o mejor dicho, la escritura se hace con eso. Hay una corriente que va desde el mundo y los oficios, hacia la página. Así las lecturas y la escritura de lo que no es poesía, el dolor con respecto a ciertas cuestiones, la relación intensa con muchas personas que nada tienen que ver con el ambiente, el asombro ante lo mucho o lo poco que vemos y el trato con alumnos que en mi caso siempre ha estado muy cargado de afectos, han ido dejando su marca en lo que escribo.
¿Sensaciones al momento de escribir? Todo pasa por el cuerpo y es en el cuerpo donde siento que un texto que voy haciendo va por buen camino o naufraga por inanición. La poesía y la ficción, sus escrituras (y su lectura) pasan fundamentalmente por el cuerpo pero luego a eso casi siempre le sigue una mirada si cabe más intelectual, más racional, por aquello que dijo Drummond de Andrade “eso que piensas y sientes, eso todavía no es poesía”.





Friday, September 18, 2026

2 poemas de Laura Devetach

1979: ALGO PARA GANAR

Si viviera en Holanda
yo sería de esa gente
que le va ganando tierra al mar.
Si estuviera en el Sahara
ganaría lluvias
cultivando rosas
sobre pausados camellos
que conocen la vivienda de las aguas.
Pero soy de aquí
y soy millones
vibrando en el cansancio elemental
de ganarles nuestra vida
a un puñado de crápulas.

*

PERO, VAMOS

¿Cómo vamos a vencer al dolor
si no es con la alegría?
Qué alegría
dirás.
Y yo
pondré esa cara que envidio a tanta gente
y me diré
y te diré
empecinada
y a la vez perpleja ante mí misma
pero vamos
no me vas a decir
que no existe la alegría.

2 poemas de Josefina Oliva Verbes

Habitaciones

Cada verano me repito
mi cuerpo es un aparato desesperado
que me trae hasta acá
la piel de mi vientre descosida
una línea que marca el tiempo.
Cada verano me repito
volveré al mar como aquel perro que vuelve
a relamerse las heridas
buscaré ahí armarme
con espada fría
escudo de diamantes
poderes mágicos para afrontar
lo que venga de este mundo
me crecerán los colmillos
más afilados
para morder la sangre
y no ahogarme a mí misma
entre restos de casas abandonadas
habitaciones desiertas
donde ya no hay nada más
para mí.

*
Página

El horóscopo de esta semana me dice
que tengo que dar vuelta la página
que todo lo que sostuvo capricornio
e intentó el año pasado
se empieza a ver ahora
que hay que darle lugar a lo nuevo
que no se trata de pensar cómo se hace
sino de hacerlo.
Tengo una cantidad de historias por desembalar
como si me hubiera mudado hace poco
me vuelvo una coleccionista de ideas de los poemas
que voy a escribir
y enredo los comienzos.
La inspiración no va a venir sola
eso lo sé muy bien
voy a hacer que una página en blanco hable
del vacío
alguna vez.

Wednesday, September 02, 2026

Dos palabras a los jóvenes - Raúl Gustavo Aguirre

Cada vez que converso con la gente muy joven sobre este tema de la literatura tengo la satisfacción de comprobar que es muy poco lo que puede enseñar la escasa experiencia que dan los años, y que ella –la gente muy joven– tiene lo principal, es decir, una actitud positiva, comunicativa, constructiva y creadora ante la vida, actitud sin la cual nada es posible y con la cual todo viene solo y se da por añadidura. Fuera de que lean mucho, y mucho a los grandes autores de todos los tiempos, no tengo ningún consejo que darles. Leer es importante, porque lo principal –lo que hace la madurez de un ser humano, hombre o mujer–, es una visión amplia y profunda y rica de la existencia, y para llegar a esto tenemos un solo camino: el de nuestra experiencia personal, camino que se recorre viviendo; pero esta experiencia no sólo está hecha de lo que nos sucede en la vida sino también de aquello que, mediante la lectura de todos los signos de expresión del ser humano –literatura, música, artes visuales, etc.– es comunicación enriquecedora de aquello que les ocurrió a los demás. La conquista del espacio espiritual de cada uno se realiza, así, mediante esa mirada atenta hacia lo otro y hacia los otros. Nuestro diálogo con las obras creadoras del hombre debe ser tan despojado de todo intelectualismo como lo es, por ejemplo, nuestra contemplación de un hermoso atardecer en el campo. Tenemos que abrir nuestro espíritu hacia aquello que lo enriquece y lo mantiene con vida. No hay que olvidar que el arte y la literatura, y la ciencia y la técnica, y todas las conquistas del hombre no son más que un medio, y que el fin primordial es el desarrollo de nuestra libertad interior, la plenitud de nuestra vida. A mí me gusta repetir siempre que si la literatura no sirve para vivir no sirve para nada.

        Los jóvenes tienden a huir siempre de los términos medios, y eso está bien porque es una etapa necesaria al desarrollo de la personalidad. Pero, por lo tanto, o bien caen en el desaliento o bien creen haberlo comenzado todo de nuevo. A los que tengan serias dudas acerca de si poseen ‘’cualidades’’ o ‘’porvenir’’ en cuanto a una actividad artística, desearía decirles que esto de las cualidades o del porvenir no es importante. Las cualidades son consecuencias de una actitud constructiva y creadora ante la vida. Lo demás viene solo o es oficio que se aprende. En cuanto al porvenir, eso depende de factores que están fuera del alcance de uno. Grandes creadores en la historia de la civilización humana permanecieron desconocidos, algunos durante siglos. Lo importante es que ellos, como personas, hayan realizado su vida, haciendo lo que tenían que hacer. Lo demás es casual. 

        En cuanto a los que creen haberlo descubierto todo de una vez para siempre, tenemos que recordar que los más grandes artistas de todos los tiempos han tenido, hasta el fin de sus días, la sencillez del aprendiz. Esta es su mejor enseñanza. Ser alguien que aprende es un hermoso plan de vida, siempre posible de realizar. ‘‘La maravilla –decía Rodin– nace de las manos del trabajador humilde’’. 

        Con mis palabras, trato de transmitirles sobre todo esta noción, que me parece es lo mejor que puedo darles: lo que importa es vivir cotidianamente en una actitud creadora, constructiva, comunicativa con lo otro y con los otros. Creer más en lo que une a los seres humanos que en lo que los separa. Después de todo, una idea es sólo una idea, algo abstracto, y no vale quizá lo que vale una amistad. En nuestros tiempos, en que todo parece ser movido por fines ‘‘prácticos’’, importan mucho los sentimientos que nos unen al prójimo. Tales sentimientos son algo muy valioso y vale la pena pensarlo mucho cuando una idea es contradictoria con ellos. Quiero decir, en resumen, que si ustedes mantienen una actitud creadora en sus vidas, si mantienen ese interés y esa curiosidad por las cosas que hay en el mundo, ese amor por todo lo que existe y se mueve en el mundo, hay muchísimas probabilidades de que lleguen a ser buenos escritores o artistas. O por lo menos, si ello no ocurriera, de que lleguen a ser personas muy valiosas para los demás y contentas de sí mismas, no importa las adversidades por que atraviesen. Y esto, después de todo, ¿no es acaso lo más importante?

(1966)

Tuesday, September 01, 2026

No se matan - Martín Pucheta

las ideas, las palabras no se matan

las preguntas no se matan hasta ser 

respondidas, hasta ser 

reescritas. Por el tiempo

a larga quizás

con un grano de arena que arda 

en el ojo del ahora

la obra seguirá


las ideas, las preguntas, las palabras 

no se matan, porque cuentan

porque cantan, no se matan

las queremos 

por querer

se desviven 

por vivir


y si son las que rebelan

y si son las que revelan

no se matan 

ni al repetirlas 

ni al matarlas

no se matan


así nos fajen la boca y los ojos

sigue en boga el boca a boca

sigue el gesto cara a cara, nos araña

no se detiene

no se mata


las fotos que cuelgan del hilo de las plazas

de una hasta otra

de un barrio hasta otro, de vereda en vereda

de una escuela hasta otra, de ventanas a ventanas

puerta a puerta

que se cuelgan de los signos

de pregunta, los anzuelos

encarnan nuestro deseo 

deseo que no se mata


así nos desaparezcan, así nos arranquen los ojos

queda la voz, queda la mirada

tatuando el aire de la historia, que viene y que va

queda un fondo a desmiedo en carne viva


queda en la memoria, en el cálculo integral

de lo que sea, vaya a ser, este país de lo sido y lo no sido

en la tierra de nuestra hijez

en los pliegues y enramadas de toda justicia

queda

prerroga, resiste, esperanza

con todas las pieles del quizás y el después

sobre el centro vacío que un rayo de vida corazona,

queda la voz, queda la mirada


quedan las ideas, las preguntas, las palabras 

que no matan aunque maten 

y que antes y ahora y después

dieron y dan y darán

en el blanco de los días y las noches

para que el día y la noche nos enhebren 

en la aguja del amor más ancho por tejer o por zurcir


las ideas, las preguntas, las palabras 

no se matan

no se matan

no se matan

Monday, August 31, 2026

Palabras para mirar - Federico Falco

A veces me encantaría no decir nada y solo hacer un listado de palabras que ocupen el tiempo. Un listado con mis palabras favoritas:

Lombote

Lonja

Ponchada

Refucilo

Orear

Fajinar

Tupido

Revienta

Pando

Picaflor

Chilcal

Chinela

El verbo achuzar

El adjetivo chuzo

Chanfleado, aunque no sé si chanfleado es una palabra que se use en todos lados o solo en Cabrera.

Palabras para mirar. Eso y nada más.

A veces solo quiero quedarme callado. No hablar. No escribir. No hacer nada, por mucho tiempo.

Una palabra no doma el cuerpo.

Ninguna palabra doma la pena. Ninguna palabra la espanta.

Ninguna palabra la logra decir de verdad.


Los llanos

Tuesday, August 11, 2026

BANDADA, de Jimena Arnolfi, en el diario La Nación

 









Poemas para una reflexión sublevada / Por Daniel Gigena

Subtitulado Una hipótesis contra la derrota, el nuevo poemario de Jimena Arnolfi Villarraza (Buenos Aires, 1986) sobrevuela el presente de la Argentina “entre la amargura y la esperanza”, según el primer verso de “Por fin cae la noche”. A partir de un diagnóstico sombrío (“La salud no mejora, / la convivencia no mejora, / la economía no mejora, / el día a día no mejora / y ya nos quedamos sin trabajo”), la autora busca en la “historia de los pájaros” algunas certezas y enseñanzas: “La bandada vence al tiempo”, “Ante todo, desesperación / y determinación”, “Gloria a los muertos, todo invierno termina”.

Los poemas, que fueron escritos entre 2023 y 2025, con críticas al gobierno libertario, admiten una lectura política. El más explícito del conjunto es “Nunca tendrán poesía”, donde se lee: “que no nos roben la palabra / que no se lleven la palabra libertad / que no vacíen la palabra libertad”. Mientras tanto, en un proceso de identificación con los pájaros del monte (la autora reside en las afueras de Gualeguaychú), se despliega la equivalencia entre la comunidad alada y la humana: “Todo país tiene sus pájaros / su bandada de tensión perpetua / su canto a viento roto”.

https://www.lanacion.com.ar/ideas/resena-bandada-de-jimena-arnolfi-villarraza-nid18072026/

Saturday, August 01, 2026

Dos poemas de Blanca Varela

Curriculum vitae

digamos que ganaste la carrera
y que el premio
era otra carrera
que no bebiste el vino de la victoria
sino tu propia sal
que jamás escuchaste vítores
sino ladridos de perros
y que tu sombra
tu propia sombra
fue tu única
y desleal competidora.

*

Historia

puedes contarme cualquier cosa
creer no es importante
lo que importa es que al aire mueva tus labios
o que tus labios muevan el aire
que fabules tu historia tu cuerpo
a toda hora sin tregua
como una llama que a nada se parece
sino a una llama


Tuesday, July 28, 2026

Oh, Patrizia Cavalli

No te encomiendes a mi imaginación,
no te confíes, yo no te conservo,
no te voy a guardar para el invierno,
yo te abro y te como de un bocado.

*
No tengo simiente que esparcir en el mundo,
no puedo inundar los meaderos
ni los colchones. Mi avara simiente de mujer
es demasiado poco para un agravio. ¿Qué puedo
dejar en las calles, en las casas,
en los vientres infecundos? Palabras,
esas sí, a montones,
pero han dejado ya de parecerse a mí,
han olvidado la furia
y la maldición, se han vuelto señoritas,
tal vez de baja laya
pero señoritas al fin.

*
Llegados a cierta edad muy adulta
no nos podemos mostrar desesperados,
son realmente muchas las razones.
Se corre el riesgo del naturalismo.

*
Confiada del aire, abro la ventana
y entran extrañas inesperadas
intimidades. ¡Primera traición
de la mañana, grosera respuesta
del patio, comunión brutal!
Cierto, no siempre conviene levantarse.

*
Hermosos pensamientos nacen sobre los puentes
y siempre nos detenemos sobre los puentes
para contener ese átomo de gracia
suspendido en equilibrio
entre la gravedad de las orillas y el ciego curso del agua.
Te daré cita en un puente,
en esta tierra media de nadie.

*
Cuántas tentaciones atravieso
en el recorrido entre la pieza
y la cocina, entre la cocina
y el baño. Una mancha
en el pared, un pedazo de papel
caído en el piso, un vaso de agua,
un mirar por la ventana,
hola a la vecina,
una caricia a la gatita.
Así olvido siempre
la idea principal, me pierdo
por el camino, me desarmo
día a día, y en vano.

*
Por fingir el escozor del corazón, la humillación
de las entrañas, por huir maldecida
y maldiciendo, por guardar castidad
y por llorarla, por excluir mi boca
del sabor peligroso de otras bocas y empujarla
insaciada a saciarse del veneno de los platos
en cenas exaltadas cuando el vientre
ya hinchado sigue hinchándose;
por tocar soledades inalcanzables y allí
a los pies de la cama de una silla
o de una escalera recitar el adiós
por poderte excluir de mi imaginación
y cubrirte con cualquier nublado
para que tu luz no destiñera mi senda,
no trastornara mi círculo tras el cual
te reenvío, tú estrella involuntaria,
paso inesperado que me recuerdas la muerte.

Por todo eso te pedí un beso
y vos, inocente cómplice gentil, no me lo diste.



Monday, July 27, 2026

La acacia rosa - William Carlos Williams

Soy persistente, igual que la acacia rosa,

una vez que la dejan

entrar en el jardín

es muy difícil deshacerse de ella.

Si se la arranca de la tierra,

y queda una raíz

por mínima que sea,

vuelve a brotar.

Pensarme

en esos términos resulta

halagador. Y también es

risible.

Es una flor modesta,

parecida a la arvejilla de olor,

que no se puede menos

que admirar,

hasta que sus costumbres

se vuelven conocidas.

¿No somos todos

un poquito así? Sería

demasiado

si la gente

se entrometiera en las minucias de

nuestra vida privada.

No es

que tengamos nada que ocultar,

¿pero podrían ellos

soportarlo? Por supuesto,

le gustaría al mundo

presenciar

cómo hacemos el ridículo.

La pregunta es

si ellos

serían generosos con nosotros

como nosotros hemos sido antes

con otra gente. Es,

como venía diciendo,

una flor

increíblemente resistente

cuando se la combate.

De ignorársela,

se convierte en un árbol.

Ojalá yo pudiera pensar eso de mí

y de lo que después

ocurrirá conmigo.

El poeta,

¿qué piensa de sí mismo

cuando se enfrenta con su mundo?

No basta con decir,

como acostumbra:

"Nada importante", puesto que el poema

se vería con eso traicionado.

Podría responder

aquello de “una rosa es una rosa

es una rosa”, y concluir con eso.

Es verdad que una rosa es una rosa,

y el poema se iguala con la rosa,

si es que está bien hecho.

El poeta no puede

hablar mal de sí mismo

sin hablar a la vez mal

del poema,

lo cual sería

ridículo.

No hay mayor recompensa

en esta vida.

Y así, como esta flor,

persisto,

por si acaso obtengo algo con ello.

Yo no soy,

ya lo sé,

en la galaxia de los poetas

una rosa,

pero quién me podría

negar

mi lugarcito.


Uno de Cristina Rivera Garza

VII

divino tesoro


A mi juventud le faltan dientes.


Ayer la vi caminando con el hocico abierto bajo la luz

del mediodía, lívida de espanto y de seguir siendo

la termita que destruye los muebles cuando nadie

imagina, la palabra equívoca, la mosca que vuela.


¿Así que de esto se trataba todo?

¿Así que todo muere, amiga?


Mi juventud está sola y es ridícula.


En la calle donde la gente vive, mi juventud escupe

saliva azul, orina de pie en las esquinas, da traspiés,

intercambia pastillas por monedas, hace chistes de mal

gusto cuando nadie ríe.


La tonta lleva las medias raídas.


Vociferando, mi juventud dice: verga. Dice: a poco.

Dice: cuánto, cómo. Luego da vueltas como trompo.


Mi juventud es un juguete aburrido y tonto.


Si no la conociera, diría que es una mujer en perpetua

vigilia, un hombre con los brazos manchados de nubes

púrpura, pinchazos. Un horizonte al atardecer.

Nicotina. Un viaje en carretera. Un hotel con cortinas

de percal y florecitas mareadas de tijeras, marihuana,

cerezas.


Mi juventud no es una dama, nunca fue la edad más

hermosa con la de Nizan, una bugambilia.


La pobre siempre sufrió de miopía.


En los cines de barriada mi juventud olfatea el sexo

solitario de los hombres con periódico sobre regazo,

adolescentes, putas agrias, mujeres-con-pasado.


En las cantinas bebe los suspiros del agua-ardiente con

la lengua escaldada por filos metafísicos. Ve de reojo

el techo de las nubes grises, la lluvia, el verano en que

todo termina.


Hace tantos años.


Cuando se ríe, mi juventud muestra las encías,

la garganta, la laringe, los tendones de una metáfora

mal calculada y peor escrita.


Ayer la vi sobre Bolívar y le dije adiós entre

los empellones y el polvo de la una de la tarde:

la canícula.


La hora de la crueldad más veloz.


Mi juventud me da lástima y me da rabia y ganas

de salir corriendo tras sus huellas de perro apaleado,

cojitranco y hambriento.


Íbamos a vivir toda la vida juntas, dijo.

Me extrañarás, aseveró.


Mi juventud siempre supo más que yo.


De Los textos del Yo (Fondo de Cultura Económica, 2005)

Thursday, May 28, 2026

Canción del marinero inmigrante - Arnaldo Calveyra


Vine una, dos veces,
aquí me quedé,
me conquistaron las veredas de Ensenada:
desparejas, era como
caminar en cubierta sobre un mar huracanado

ir perdiendo la memoria
es dejar un día de crear distancia,
ya no ser artefacto del mar

una vez, en una costa del sur,
logré escribir sobre una ola,
y fuimos varios en leerla,
la palabra palabra

por ese entonces era joven
y capaz de apagar un faro con un dedo,
las rocas aullaban escondites,
para las sirenas yo no era un marinero
de un mar cualquiera

me tendía a dormir
y las gaviotas lo borraban al sol
con dos alas,
impresión perpetua
de estarme vistiendo
para una fiesta

pequeña mandrágora de mi bolsillo,
fui yo quien abrazó al mansuela
del que todos se apartaban
en el puerto de Sydney

pero nunca lloré:
una vez que se empieza,
¿qué razones hay para dejar de llorar?


de un tío irlandés
heredé la palabra oblivion,
la encontré entre varios objetos
a mí destinados
a la muerte de ese human being,
amaneceres en hilachas,
días y noches en que el cielo
hiede a rata muerta

América la ofrecida, me digo
mirando el yuyal incesante

morir será
encender una lámpara
en la casa desconocida.

Monday, May 25, 2026

Dos poemas de Ana Luisa Amaral


TESTAMENTO

Voy a partir en avión
y el miedo a las alturas liado conmigo
me hace tomar calmantes
y tener sueños confusos.

Si yo muero
quiero que mi hija no se olvide de mí
que alguien le cante, incluso con voz desafinada,
y que le ofrezcan fantasía
antes que un horario estricto
o una cama bien hecha.

Denle amor y el ver
dentro de las cosas
soñar con soles azules y cielos brillantes
en vez de enseñarle a bien sumar
y a pelar papas.

Preparen a mi hija
para la vida
si yo muriera en un avión y
quedara desligada de mi cuerpo
y fuera átomo libre allá en el cielo.

Que se acuerde de mí mi hija
y más tarde que le diga a su hija
que yo volé allá en el cielo
y me torné deslumbrada alegría
al ver en su casa las sumas erradas
y las papas olvidadas en el saco

e íntegras.

*

En vez de peces, Señor,

danos paz,

un mar que sea de olas inocentes,

y una vez en la arena

gente que mire con el corazón abierto,

voces que nos acepten.

El viaje es tan difícil

que hasta la espuma hiere y hierve,

y es tan alta que ciega

durante la entera travesía.

Haz, Señor, que no haya

muertos esta vez,

deja las rocas lejos,

que el viento amaine

y que tu paz por fin

se multiplique.

Que después de la balsa

la guerra, la fatiga,

tras los brazos abiertos y sonoros,

haya, Señor,

un poco de pan tierno

y un pescado, tal vez,

del mar

que es también nuestro.

*
*
*

La poesía no está divorciada de mundo. 

Para mí la estética siempre va ligada a la ética.

Wednesday, May 13, 2026

Uno de Johanna Barraza Tafur

No me iré a la tumba con secretos

le diré a la vecina que papá mató a su gato

cuando se lo comió un canario

le diré a mi abuelo materno

que mi abuela jamás lo quiso.

Le confesaré al cura

que no me tragué la hostia

en mi primera comunión

y que dios no entró en mí.

Mi vecino sabrá 

que su esposa le hacía brujería

y que el loro decía la verdad

sobre su amante.

Admitiré que no leí a Pizarnik,

que nunca perdoné a mi hermana

por engañarme con mi ex.

Llamaré a aquella mujer que amé 

y nunca se lo dije.

No me iré a la tumba

ni con los míos

ni con los de nadie

basta de misterios

sálvese quien pueda.

Me iré 

y cuando los gusanos

vengan a comerse mi lengua 

la encontrarán vacía.


Uno de Natalia Litvinova

La gente de mi pueblo

es iracunda

como esclavos de tártaros.

Todas las mujeres

de mi familia

tienen un talismán

que las protege.

Yo no, pero miento

para que me traten

con cuidado.



Thursday, May 07, 2026

Uno de Langston Hughes

Estoy cansado de esperar,
¿vos no?,
que el mundo se haga bueno
y bello y generoso.
Tomemos un cuchillo
y cortemos el mundo en dos:
a ver qué comen los gusanos
en la cáscara.

Monday, April 20, 2026

Una carta de José Emilio Pacheco

Carta a George B. Moore en defensa del anonimato

No sé por qué escribimos, querido George.
Y a veces me pregunto por qué más tarde
publicamos lo escrito. Es decir, lanzamos
una botella al mar, harto y repleto
de basura y botellas con mensajes.
Nunca sabremos
a quién ni adónde la llevarán las mareas.
Lo más probable es que sucumba en la tempestad y el abismo.

Sin embargo, no es tan inútil esta mueca de náufrago.
Porque un domingo
usted me llama de Estes Park, Colorado,
me dice que ha leído cuanto está en la botella
(a través de los mares: nuestras dos lenguas)
y quiere hacerme una entrevista.
Después recibo un telegrama inmenso
(lo que se habrá gastado usted al enviarlo).
En vez de responderle o dejarlo en silencio
se me ocurrieron estos versos. No es un poema,
no aspira al privilegio de la poesía
(no es voluntaria).
Y voy a usar, así lo hacían los antiguos,
el verso como instrumento de todo aquello
(relato, carta, drama, historia, manual agrícola)
que hoy decimos en prosa.

Para empezar a no responderle,
no tengo nada que añadir a lo que está en mis poemas,
dejo a otros el comentario, no me preocupa
(si alguno tengo) mi lugar en la historia.
(Tarde o temprano a todos nos espera el naufragio.)
Escribo y eso es todo. Escribo: doy la mitad del poema.
Poesía no es signos negros en la página blanca.
Llamo poesía a ese lugar del encuentro
con la experiencia ajena. El lector, la lectora
harán o no el poema que tan sólo he esbozado.

No leemos a otros: nos leemos en ellos.
Me parece un milagro
que algún desconocido pueda verse en mi espejo.
Si hay un mérito en esto –dijo Pessoa—
corresponde a los versos, no al autor de los versos.
Si de casualidad es un gran poeta
dejará cuatro o cinco poemas válidos,
rodeados de fracasos y borradores.
Sus opiniones personales son de verdad muy poco interesantes.

Extraño el mundo el nuestro: cada día
le interesan cada vez más los poetas;
la poesía cada vez menos.
El poeta dejó de ser la voz de la tribu,
aquel que habla por quienes no hablan.
Se ha vuelto más otro entertainer.
Sus borracheras, sus fornicaciones, su historia clínica,
sus alianzas o pleitos con los demás payasos del circo,
tiene asegurado el amplio público
a quien ya no hace falta leer poemas.

Sigo pensando
que es otra cosa la poesía:
una forma de amor que sólo existe en silencio,
en un pacto secreto entre dos personas,
de dos desconocidos casi siempre.
acaso leyó usted que Juan Ramón Jiménez
pensó hace mucho tiempo en editar una revista.
Iba a llamarse “Anonimato”.
Publicaría no firmas sino poemas;
se haría con poemas, no con poetas.
Y yo quisiera como el maestro español
que la poesía fuese anónima ya que es colectiva
(a eso tienden mis versos y mis versiones).
Posiblemente usted me dará la razón.
Usted que me ha leído y no me conoce.
No nos veremos nunca pero somos amigos.
Si le gustaron mis versos
qué más da que sean míos/ de otros/ de nadie.
En realidad los poemas que leyó son de usted:
Usted, su autor, que los inventa al leerlos.

Bandada - Jimena Arnolfi

RESUMEN

Está todo tan mal
que lloramos sin lágrimas.
Poder, poder, poder,
qué podemos hacer,
qué podemos pensar.
Estos son los apuntes de la época.
Mi cuerpo torpe se desarma
sobre el teclado. 
La salud no mejora,
la convivencia no mejora,
la economía no mejora,
el día a día no mejora
y ya nos quedamos sin trabajo.
No conozco la tranquilidad,
siempre es posible lo peor.
Cuando se termina la política
empiezan los cadáveres.

*

POR FIN CAE LA NOCHE

Entre la amargura y la esperanza
atravesé el día
como a un alambre de púas.

Todo es síntoma, intento
adivinar qué pasa 
con mi cuerpo.

Enumero pensamientos recurrentes:
Gobierna la derecha.
Me duele acá.
Esto también se va a romper.

*

CONTRA LA DERROTA

Todo país tiene sus pájaros
su bandada de tensión perpetua
su canto a viento roto.

Cómo contamos la historia 
y cómo escuchamos la historia
que nos cuentan.

La lluvia insiste cada vez más fuerte
no sé si adentro o afuera de mi cabeza.

Nunca sabemos a dónde guarecernos
a dónde la ternura despierta 
como bandera encendida.

Ya esperamos demasiado.
Estas son las brasas del fuego que vendrá.

*

SE ESPERA

“Se espera que la lluvia pase. Se espera que los vientos lleguen. Se espera. Se dice”.
Alejandra Pizarnik

Se espera que el mal tiempo pase.
Se espera que la bandada reaccione.
Se espera que los pájaros no se cansen de cantar.
Se espera de orilla a orilla como si hubiese alguien. 
Se espera verte pronto. Se espera. Se dice.
Se espera hacernos bien entre tanto mal.
Se espera dejar de pensar en eso que atormenta.
Se espera otro mundo. Se espera cavar 
hasta encontrarlo, aquí, debajo del poema.
Se espera escribir ante la propia emergencia.
Se espera con una piedra en cada mano.
Se espera mirar el cristal hasta romperlo.
Se espera mirar la luz hasta apagarla.
Se espera que el país no esté a la venta.
Se espera rebeldía y se dice esperanza.
Se espera decir un poco. Se espera no gritar.
Se espera decir porque hay que decirlo.
Se espera valor o fuego. Se espera. Se dice.

*

BANDADA

Vivo con angustia. 
Trabajo con angustia.
Deseo con angustia.
Protesto con angustia.
Todo, todo, todo con angustia.
Afuera llueve hace un siglo
y los gorriones chillan al atardecer.
Es verdad que los cielos
copian los estados de ánimo.
Ganaron otros, es cierto.
Pero con todo respeto y para que se sepa:
fuimos, somos, seremos
bandada.

Me gusta