Saturday, February 09, 2019

2 poemas de Westonia Murray

A las bacterias de la levadura

Hay que dejarlas quietas

Y a oscuras para que se activen

También a las palabras

Una debe darles espacio

Para que traigan recuerdos

De texturas y sabores

Probados tiempo atrás

*

Una no se saca de encima
Los amores.  Los contenta
Hay que darle
Campo abierto al animal
Y dejarlo volver con hambre

*

de Biografía en los saquitos de té de Westonia Murray, Editorial Llantén


Tuesday, February 05, 2019

Romántico y el jazmín












Esa es la última foto con mi perro Romántico. Fue hace más de dos años pero recién ahora puedo decir algo. No sé si puedo en realidad.

A veces me cuesta encontrar palabras. Nunca puedo decir “estoy triste” cuando está pasando eso.

Necesito tiempo para caminar alrededor del corazón y construir defensas. Y es difícil porque muchas veces lo no dicho me habla hasta que se vuelve la única palabra.

Romántico murió mirándome a los ojos. Lo estábamos abrazando y su muerte nos tomó por sorpresa. Nosotros creíamos que iba a sobrevivir. Realmente lo creíamos. Pero entonces esa mirada. Inmortal, aún en el momento en que se estaba muriendo.

Escribo esto y todavía lloro. Adelanto unos casilleros para poder seguir.

Pasó así: Un día se escapó y anduvo por el monte. Muchas horas estuvo afuera. Salimos a buscarlo pero no lo encontramos. Al otro día apareció echado en la puerta de la casa. Estaba muy golpeado, no podía pararse solo. No sé cómo hizo para volver. Fueron días de mucho dolor.

El día que murió, plantamos un jazmín en su honor. Mi mamá trajo la planta. Hay que sembrar vida después de la muerte. Para que la muerte no tenga la última palabra.

El jazmín pasó más de dos años sin florecer. Tal vez ese fue el tiempo que necesitó la planta para construir defensas y abrir el corazón. Todas las temporadas esperé en vano los capullos. Salió extraño el arbolito y yo me encariñé.

En todo este tiempo muchas veces me pregunté si estaba bien. Evalué mudar la planta, más luz, más sombra, más cerca, más lejos de la casa. Las plantas chiquitas crecen mejor si alguien las ayuda.

La rutina siempre igual. Una vez, otra vez y cada día riego el jazmín. Y después me riego a mí también. Como a los perros, me gusta sentir el agua fresca en los pies.

El jazmín que planté el día que murió Romántico sacó su primera flor más de dos años después. Nunca termina el amor. Salí al jardín y puse el grito en el cielo: ¡Hoy floreció Romántico!


Thursday, January 31, 2019

Unas perlitas de Rumi


Tenés que seguir rompiendo tu corazón
hasta que se abra.
Dejar las preocupaciones
para tener un corazón 

completamente cristalino
igual que la superficie 

de un espejo que no refleja.
Hace falta contemplar la verdad

sin vergüenza
para lograr un espejo claro.

*

Si es posible el metal pulir,
hasta que parezca un espejo,
¿cuánto es posible pulir,
del corazón el espejo?
Difieren solo en un punto
el corazón y el espejo,
el corazón secretos oculta
ninguno guarda el espejo.




Yalal ad-din Muhammad Rumi. (836 – 896)



Saturday, January 26, 2019

A veces - Mary Oliver

1.
Algo surgió
de la oscuridad.
No era nada que hubiese visto antes.
No era un animal
ni una flor,
a no ser que fuera las dos cosas.
Algo surgió del agua,
la cabeza del tamaño de un gato
pero toda embarrada y sin orejas.
Yo no sé lo que es dios.
No sé lo que es la muerte.
Pero creo que tienen
un pacto fervoroso y necesario.

2.
A veces
la melancolía me deja sin aliento…

3.
¡Agua del firmamento! ¡Electricidad de la fuente!
¡Locas ambas por crear alguna cosa!
Los rayos más brillantes que cualquier flor.
Los truenos sin un hueso adormilado en el cuerpo.

4.
Instrucciones para vivir una vida:
Prestar atención.
Asombrarse.
Contarlo.

5.
Dos o tres veces en mi vida descubrí el amor.
Siempre parecía que lo arreglaba todo.
Siempre arreglaba muchas cosas
pero no todo.
Pero yo quedaba agradecida como si en efecto lo hubiese
arreglado todo, y por completo.

6.
Dios, descansá en mi corazón
y fortaleceme,
sacame el hambre de respuestas,
dejá que las horas jueguen con mi cuerpo
como las manos de mi amada.
Que la cabeza de gato vuelva a aparecer:
el menor de tus misterios,
probablemente algún primo salvaje de mi propia sangre,
probablemente algún primo de mi propia sangre salvaje,
en el plato hondo negro del estanque.

7.
La muerte me espera, ya lo sé, a la vuelta
de alguna esquina.
Eso no me divierte.
Tampoco me da miedo.
Después de la lluvia, volví al campo de girasoles.
Estaba fresco, y yo no estaba nada adormilada.
Anduve despacio, y me puse a escuchar
a las raíces locas, en la tierra empapada, que reían y crecían.


Traducción Ezequiel Zaidenwerg


Wednesday, January 23, 2019

Gracias por toda la hermosura, Jonas Mekas (1922-2019)

Estoy seguro de que vamos hacia el abismo, pero paradójicamente por eso mismo soy optimista: en ese abismo estará nuestra salvación. Porque al final del callejón no nos quedará más remedio que reaccionar y tendremos un nuevo comienzo. Sí, soy optimista, la humanidad renacerá, estoy convencido de ello. Y ese momento está cerca. Las necesidades están ahí, también ahora. La humanidad está sedienta, aunque no lo sepa. Y hay que luchar. No me interesan las pancartas ni las manifestaciones, lo único que cambia el mundo es buscar alternativas y hacer cosas.




Wednesday, January 09, 2019

La boca del lobo - The mouth of the wolf

Este poema lo escribí hace más de cinco años pero hoy me siento más o menos igual. La traductora Shira Bracha lo versionó al inglés y me regaló esta postal. Sameopsmeop es su cuenta de Instagram dedicada a la traducción. Una cajita musical para disfrutar.


Wednesday, January 02, 2019

Para el año nuevo - Denise Levertov


Tengo un granito de esperanza
—un cristal chiquito que destella
colores claros desde su transparencia.
Necesito más.
Rompo un fragmento
para mandártelo.
Por favor, tomá
este grano de un grano de esperanza
para que la mía no se reduzca.
Por favor, compartí tu fragmento
para que la tuya crezca.
Solo así, por división,
la esperanza va a aumentar,
como una mata de lirios que deja de florecer
a menos que distribuyas
las raíces apiñadas, el origen insólito
—burdo y cubierto de tierra—
de la gracia.


Monday, December 31, 2018

Convocación de las sombras - Leda Valladares

Proclamar la noche
tenerla
gozar lo desconocido
saber somos orgullosos y tristes
que si nadie nos ha mirado dormir
tenemos ese orgullo de ser suaves
seriamente dulces en el sueño.

Y perdonarnos el alma si se duerme.

Y darse cuenta
ahondar el oído
poner acero, desesperación, dulce pasividad.

Saber que somos de tristeza
que pedimos que no acabe el rumor
que nos cedan las noches
los pequeños llantos y las alegrías.

Saber tanto sin saber
y apretarnos las manos
porque hay culpabilidad en estar vivo
en callar
en entender
en sentir con furor
con mansedumbre gravemente humana.


Tigre y adjetivos - Emma Barrandéguy

Barcos muertos
con sus costillas llenas de musgo,
inútiles defensas
de maderas agujereadas
donde asoman tornillos desvalidos y toscos,
sauces obstinados en sus verdes ramajes
sobre el tronco caído mecido por el río,
añosas casuarinas
mostrando sin pudor sus raíces al aire
y verdes enloquecidos
cayendo sin prisa
hasta el borde de los riachos.
Muelles, muelles, muelles.
Veleros sin velas
y cruceros con mujeres doradas
bajo la toldilla,
fuera de borda veloces
y esquiadores saltando la estela de las lanchas,
frágiles remeros mirando a su timonel,
grandes botes de carga, almacenes flotantes,
pequeñas canoas para los mandados
y un hombre parado
en la popa de su chalana
con la pala contra la nube
que se recuesta en el agua
y mirando,
en el enorme silencio del atardecer
cuando el zorzal llama
monótono y armonioso
y se encienden las luces de las casas
que navegan
entre los árboles y las hortensias.



Wednesday, December 26, 2018

Más poemas de Irene Gruss


Sigo impresionada, doña. Siempre estuvieron en mi mesa de luz. Los poemas de Irene Gruss me acompañan hace mucho tiempo. Otra vez converso con esos poemas, pero distinto, estoy triste. Una de las tantas veces que le pidieron una autobiografía literaria para una revista, Irene Gruss envió esta línea: "Escribo. Creo que lo que diga además de esto es irrelevante."

***


Mujer de cierto orden


Juana Bignozzi



Me veo terrible
y horrible.
Me veo graciosa,
agraciada, agradecida.
Claramente oscura
de verdad me veo
calamitosa.
Sola
multitudinaria
querible;
sin saber hablar,
sin que nadie
hable me veo mía y 
mundana
cotidiana, tenebrosa,
y sin pena, ni / gloria
actual
temible, che, temible.

***

Después del apocalipsis

El Apocalipsis ya pasó.
Ahora puedo sentarme en la cama
y ubicar mis pies en cada pantufla.
Puedo ir ahora a la cocina,
y suspirar, en el trayecto.
Ya pasó. Acabó
el Diluvio, sin lluvia.
Empieza a hacer frío, y
ahora el frío resulta acogedor.
Ya pasó todo, ya terminó todo.
Se puede respirar
-antes también podía respirar-,
y reír, reír,
con cierta
risa.

***


Las veces que tuve, no las que amé



Conté con los dedos de mi mano
las veces que tuve, no las que amé.
Las yemas de los dedos
se quedaron mirándome, las líneas
de la mano rieron (¿amé
lo que tuve? ¿Quise decir
quiero un poco
de esto o de aquello,
gané, perdí semejante
generosidad?).
Ahora que me aferro
a lo que tengo _como a un poco
de nada_,
veo líneas que una burla desecha,
y lenta, tiernamente abro
el puño, dejo caer
la arena, vuelvo a tomarla.




El jardín - Irene Gruss













¿Estás cansada del viaje, Diana?
¿Dejaste las valijas y te asomaste a ver el sol
en tu jardín?, ¿fuiste allí
rápidamente, pausadamente?
¿Echaste una ojeada a las plantas
o mirás cada una, sabiéndola,
descubriéndola, cuidás
tu jardín, hablás, cantás con
la regadera en la mano?
¿Estás cansada de vuelta del viaje,
Diana? ¿Estás contenta?
¿Alguien te acarició, jugó otra vez
con tu melena de fénix,
te besó los párpados
como quien desea tocar
una mirada así de azul, de gris
según el tiempo? ¿Fuiste feliz,
Diana? ¿Intenso y duro, el viaje?
¿Acomodaste la cabeza en el asiento del avión?,
¿descansaste?
¿Estás repleta de memoria, de sentidos
por el viaje, Diana?
¿Comerías conmigo para contarme?
¿Pasaste hambre en la estadía,
Diana, pasaste hambre?
¿Te embriagaste? ¿En algún momento
llegaste a marearte por el viaje?
¿En algún momento, sentiste
esa nada en la boca
del estómago, ahí donde dicen que
está el alma? ¿Llenaste
con qué esa nada, con la gente,
con las cosas, tuviste
necesidad? ¿Observaste
la vida tranquila? ¿Así, como te veo
ahora, calma
y sabihonda? ¿Conociste
la muerte en el viaje,
Diana? ¿Te asustó, la asustaste?
¿Trajiste fotos, postales,
documentos?, ¿abrazaste a
muchos, te abrazaron?
¿Gozaste, tradujiste el amor
loca de deseo? ¿Hablaste demasiado, callaste
demasiado? ¿Por qué
estás diciéndome
que escribir es lo único
que tenemos? ¿Estás 
cansada, es por eso, porque
estás cansada del viaje? ¿Querés
dormir, recostarte en un hombro,
querés reír, llorar un
poco? ¿Acaso el viaje mismo
no te consuela,
Diana? ¿No es como el tacto
de otra mano, no lo es, verdad?
¿Comerías conmigo para
contarme?
¿Ya floreció la rosa
en tu jardín? ¿Es tan bella?
¿Los pétalos reventaron
plenos de vida, la vida es
púrpura después de un viaje,
Diana,
es así?




De Solo de contralto, Ed. Galerna, 1998, recopilado en La mitad de la verdad, bajo la luna editorial, 2008.

Tuesday, December 25, 2018

Estoy muy triste. Gracias, siempre, Irene Gruss.

















No hagas el amor en primavera
ni en el invierno próximo ni
en otoño insalubre no lo hagas
en verano; aún hoy
corres el peligro
de vivir intensamente.

*

Pero lavar

Como lavar después de una fiesta, se va, la alegría se va:
pero el jabón barre grasas, azucares, lo que sobró,
el resto de vino en esa copa,
la ceniza intacta pendiendo de nada, la huella
ahí, donde alguno rió y derramó algo, y volvió a pisar y a reír,
la vajilla sin usar, limpia en una esquina, casi al borde;
corchos, tapitas, marquillas vacías retorcidas
como esa servilleta doblada y vuelta a doblar, nerviosa,
ahora quieta.
Respirar lo que queda del aire de esa fiesta,
humo, el cielo afuera, otro aire afuera. Pero lavar,
la mesa lista.

*

El sol que insiste

¿Habrá que apagar esa vela
sin resignación,
como sorpresa apagar
esa vela,
retirar los ojos
a descanso,
aquietar el alma?
¿Habrá que dejar
de morir de amor,
habrá que dormir? ¿Despertar
y ver
el sol de vuelta?
¿Mirar, y mirar
y mirar el sol, de
vuelta?

*

Uno de amor

Que te quede de mí
ese ruido de amapolas
endebles y furiosas
besándote,
y guardes la mirada
perdida, detenida
en algún punto fijo, como
si te mirara detenidamente,
perdidamente,
y te toquen la memoria
mis manos
como si te tocara,
y veles
el cuerpo vivo,
increíblemente vivo
que tuve.

*

Ventana

La ventana está sucia.
Gotas secas no dejan ver, se pegotean,
el polvo se instala y
cuesta decidir cuál es
la última lluvia o
el último sol.

Monday, December 24, 2018

AMEN hoy y todos los días



















Así, sin tilde en la e.

Un saludo de mi amigo Jimi.

Osvaldo Bayer (1927 - 2018)


"La gente cree que democracia es poner el papelito cada dos años en las urnas y no. Democracia es luchar en las calles por la dignidad. Mientras haya desigualdad, mientras haya niños que no coman, y los hay, no hay verdadera democracia”.

Osvaldo Bayer siempre será ejemplo de lucha. Gracias, maestro.

Wednesday, December 19, 2018

Arnolfi - Cervero

Arnolfi, Reif, Cervero, Dziovenas, 
Groso, Leiderman, Rogero, Alí,
Pérez Arango, Molinelli, Giglio, Szyniak 

Tuesday, December 11, 2018

Otros colores para nosotras. Poesía contemporánea de mujeres argentinas



Rumbo a la presentación 📕📗📘📙




Caminaba rápido por Thames cuando un auto aminoró la marcha para seguirme el paso. El tipo bajó la ventanilla, me dedicó varios insultos y me dijo asesina. Me agarró tan desprevenida que pensé que había cruzado mal alguna calle hasta que me di cuenta que llevaba puesto el pañuelo verde en la muñeca. Llegué a la presentación de "Otros colores para nosotras" con esa sensación en el cuerpo. Por suerte, en seguida me encontré con las poetas y las amigas queridas que se acercaron a acompañarnos. Celebro que exista este libro porque, entre otras cosas, viene a decir que todo es político cuando una es mujer, cuando una es la disidencia.
Los poemas con los que participé en la antología fueron escritos en algún momento de mi embarazo y puerperio. Son tan nuevos que me tembló la voz cuando los leí. Disfruté mucho la lectura de las compañeras. El libro quedó muy lindo. Gracias por todo.

 

Sunday, December 02, 2018

3 poemas de Adelia Prado

Tregua

Hoy estoy vieja como quiero estar.
Sin ninguna estridencia.
Cambié todos los deseos por recuerdos.
y una tacita de té.

+

El amor me hiere ahí bajo el brazo,
en el hueco que separa las costillas.
Llega a mi corazón por esta vía inclinada.
Yo pongo al amor en el mortero con ceniza
y grano morado y golpeo. Lo macero,
lo hago cataplasma
y lo pongo sobre la herida.

+

Taller


Pueden gritar las cigarras
y las sierras de los carpinteros.
Nunca serán tristes, 
las rebanadas de la tarde
persisten unidas. 
El mundo es incomprensible,
pero es bueno.



Saturday, December 01, 2018

Piute Creek - Gary Snyder

Un precipicio de granito
un árbol, sería suficiente,
o incluso una roca, un pequeño arroyo,
un trozo de corteza en un estanque.
Colina tras colina, plegadas y retorcidas
robustos árboles apilados
en delgadas fracturas de la piedra
una enorme luna sobre todo, es demasiado.
La mente vaga. Un millón
de veranos, el tranquilo aire nocturno y las tibias
rocas. El cielo sobre montañas interminables.
Toda la porquería que viene con el ser humano
disminuye, la roca firme ahora tiembla,
incluso el intenso presente parece obviar
este espejismo de corazón.
Libros y palabras
como el pequeño arroyo de una alta cornisa
desapareciendo en el aire seco.

Una mente clara, atenta,
sólo tiene sentido si
lo que ve es realmente visto.
Nadie ama a la piedra, pero aquí estamos.
Los fríos de la noche. Algo que se mueve
rápido a la luz de la luna
se desliza en la sombra del Enebro:
allí atrás invisibles
orgullosos ojos fríos
de un Puma o Coyote
me observan levantarme y partir.







La cruz de palo - Jorge Leónidas Escudero

A unos cerros del sur de Calingasta
fui a buscar lo que todavía no hallo
cuando vi una cruz de palo
tirada en el camino.
Ya iba pasando de largo y pensé
ques mala seña ver algo así cuando uno
anda buscando riquezas minerales.
Me devolví pues y le dije: Vos
¿qué andás haciendo aquí?

La cruz se quedó callada. Ntonces agregué:
Sos propia de un cementerio
y vaya a saber cómo
apareciste ‘n la huella;
pero ahora te invito, con todo respeto,
acompañarme a unos mates. Vos
como leña al fuego y ahí conversamos.

Así fue. Y al escuchar
en el silencio cordillerano
su crepitar en las llamas le dije a ver
si me decís algo del más allá porque en eso
supuesto sos muy entendida.

Y ahí empezó la cruz a chisporrotear
cosas de muertos mientras llegó la noche oscura
y me dio miedo.



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