Saturday, December 18, 2021

¡Nominada a los Premios Aire Nacional!


¡UNA ALEGRÍA! ¡Radio Cuaderno está nominado en los Premios Aires Nacional! El programa que hago de lunes a viernes a las 19 por Radio Nacional Gualeguaychú está nominado en la terna Programa Cultural y de Sociedad. El premio se define por la cantidad de votos conseguidos. Quedan pocos días para votar. Y la nominación ya es un premio. Hay 49 emisoras en todo el país e infinidad de programas. Me da mucha alegría que hayan pensado en Radio Cuaderno. En este primer año de programa han pasado gran cantidad de artistas, poetas, escritores, escritoras, músicas, músicos, luchadoras por nuestros derechos y más. Entrevisté a muchas personas que admiro. Hago el programa con toda dedicación. Estoy muy agradecida por este espacio. Es un honor para mí estar en el aire de la radio pública. Muchas gracias a Silvia Vela, la directora de la radio, por darme la oportunidad y confiar en mí. Muchas gracias al equipo técnico por acompañarme en la operación y muchas gracias por el gran trabajo diario. En este tiempo de pandemia, el equipo técnico de Nacional Gualeguaychú ha construido transmisores, ha instalado antenas y ha actuado con gran destreza, conocimiento y compañerismo para que podamos encontrarnos en el aire todos los días. Gracias a Pedro Capdevila, Horacio Alberto y Leo Bassi. Gracias a quienes participaron de este cuaderno con su palabra. Gracias a mi amiga Sara Paoletti por el logo del programa. Y gracias siempre a quienes escuchan. ¡Ojalá tengan un minuto para votar! Se vota acá: www.radionacional.com.ar/votacion 📻📒 Hay que entrar a la terna Programa Cultural y Sociedad. Hacer click en Radio Cuaderno, poner nombre y mail. ¡Y ya está!





Sunday, July 25, 2021

Poemas de Irene Gruss



Sueño de una noche de verano


Día de tranquilidad. Antes de la lluvia las frutas se opacan,
hay una distorsión que prepara el brillo que vendrá
después, cuando llueve y el rojo es casi exagerado.
¿Por qué la llaman naturaleza muerta?
¿Por qué el jarrón
a un lado de la fruta? Y sin embargo, qué daría
por que me tomes de la mano... No,
el arte no es pobre
ni la vida imita al arte.


Pasa

Y este plácido despejarse del cielo
como el viento, suave, en la cara,
y el reflejo del agua contra la pared en esa terracita, abajo,
y la copa del gomero que insiste, roza la cornisa
parece que cae y no, sube,
la noche contra el día,
y se ha vuelto a nublar, pasa, pasa.


Mueven montañas


Los veo moverse (viento, copas de los pinos,
pájaros, gatos y perros y bichos en general), pasan
personas
solas o en pareja corriendo, ejercitándose
las veo ir hasta la playa cargadas de bolsas,
reposeras, toallones por si acaso, o la que va
en ayunas tan temprano,
vuelven seguramente complacidas de hacer
lo que hay que hacer, de aprovechar lo que hay
que aprovechar,
pero yo suelto la tanza a pescar restos, finales, eso que se deja
para después, cuando haga falta,
carpe!, me digo, y
arremeto.


Maníes


Curioso cómo se piensan los muertos.
Ahora recuerdo su manera de masticar los maníes
de costado...
Pero por qué no lo tomé de la mano, por qué
no lo miré a los ojos.





Friday, July 23, 2021

Lo que sé - Palo Pandolfo (1964 - 2021)

 










Sé que me interesa la letra A porque es una flecha que apunta al cielo.
Sé que un visitante es un espíritu encarnado que visita la tierra.
Sé que hay felicidad, pero que también hay dolor y que el dolor limpia el espíritu del visitante.
Sé que la canción es un arma para luchar para que el pasaje por la tierra no sea tan doloroso.
Sé que vivo en Paso del Rey por los colores de los amaneceres y atardeceres, y por el aire, que es aromático y puro. Que hay árboles frutales, calles de tierra y muchas aves.
Sé que ser padre es una entrega corporal completa, un ida y vuelta terrible, celestial, una relación no perecedera. Y que elaboro plegarias por el equilibrio entre los deseos y potencias de mi hija.
Sé que Don Juan dice que en el camino del guerrero los hijos son un agujero en la energía y que, por eso, los brujos no tienen hijos. Pero también sé que hay que ser brujos y padres al mismo tiempo.
Sé que todos somos el enviado.
Sé que el hoy tiene que ver con el ayer.
Sé que estoy contento de no haber sido terriblemente masivo durante el menemismo porque lo masivo era cómplice de la entrega.
Sé que no estoy acá para salvarme, que no puedo estar bien cuando la mitad de la gente está mal, que no puedo tener un Honda Civic si cuando salgo a la calle no sé de dónde va a venir el piedrazo.
Sé que no me gustan las elites ni ser un artista de culto.
Sé que soy contradictorio.
Sé que lo popular es un equilibrio.
Sé que las bandas de culto son las bandas que se drogan mucho y su público también.
Sé que el artista de culto por excelencia es Nick Cave.
Sé lo que es subir a un escenario después de estar seis horas tomando merca.
Sé que el objetivo de Don Cornelio era morirse.
Sé que Los Visitantes fue una banda de culto hasta el ‘94 y que si hubiéramos seguido drogándonos hubiéramos sido masivos.
Sé que el rock es muerte joven: Morrison, Hendrix, Janis Joplin, Keith Moon, Tanguito, Miguel Abuelo, Luca.
Sé que los que se matan están buscando algo.
Sé que la vida también tiene otras cosas.
Sé que quiero llegar a los 80 para escribir una novela. O a los 70.
Sé que escuché compulsiva, obsesiva y fanáticamente a los Beatles.
Sé que mi mamá me mandó a estudiar guitarra porque me escuchaba todo el día tocar el bombo.
Sé que desde el ‘81 milité en el PC, que en el ‘83 terminé la secundaria sin recibirme de técnico químico y ya entonces supe que me llevaba cuatro materias para siempre.
Sé que conozco todos los edificios y oficinas del micro y del macro centro porque trabajé de encuestador durante un año.
Sé que vendí comida casera con un amigo por Cabildo, y que mirábamos a las viejas de guita con ínfulas de pibes chorros y pensábamos: “Si agarramos a una, no laburamos por un año”.
Sé que cuando murió mi viejo, en 1990, trabajaba de lunes a sábados de 6 a 18 en una fábrica de Pompeya y que ganaba 250 pesos. Y que en el ‘92, cuando nos contrató Trípoli para grabar Salud Universal, trabajaba en una empresa de lentes franceses y mi jefe me dijo: “Pandolfo: lentes o música”.
Sé que con Andrés Calamaro conocí el submundo del reviente. Que tiene un corazón inmenso y una sensibilidad superior. Que por Espiritango compartí su época más sana en Madrid y que fue glorioso.
Sé que ahora tenemos 30 temas nuevos y que necesitamos discográfica.
Sé que hacer música rioplatense es asumir que estamos en guerra.
Sé que la política puede ser el arte de organizar el afecto y que lo más parecido son los piqueteros.
Sé que tuve un abuelo italiano anarquista al que no conocí.
Sé que las hortalizas se plantan con luna en cuarto menguante para que crezcan para atrás y con pocas hojas.
Sé que mientras tenga una guitarra criolla le voy a dar de comer a mi hija.

Wednesday, June 30, 2021

Un poema de Anne Sexton

Alambre

Mi fe
es un peso enorme
que cuelga de un alambre,
como la araña hace colgar su cría
de una tela finísima,
como la vid enjuta y sarmentosa
abre uvas
como ojos,
como una fiesta de ángeles
baila en una cabeza de alfiler.

A Dios no le hace falta
mucho alambre para seguir colgado,
una venita apenas
por donde pueda entrar y salir sangre
y unas gotas de amor.
Como se ha dicho antes:
el amor y la tos
no pueden ocultarse.
Ni una tos chiquitita.
Ni un amor chiquitito.
A Dios no le preocupa
que tengas un alambre y nada más.
Él va a entrar en tus manos
con la facilidad con que la monedita
pasa por la ranura y cae la Coca Cola.


Traducción Ezequiel Zaidenwerg



Un poema de Azucena Salpeter

BABAS DE DIABLO

Hace unos años
yo cuidaba el jardín de otra manera.
Estaba atenta a las chinches de las lechugas
a las arañitas rojas del tomate.
En la noche cazaba caracoles y babosas
en las tardes colgaba móviles
para espantar a los pájaros que comen las frutillas.
Tenía un plan perfecto para la siembra
todo muy bien organizado y correcto
para enfrentar la vida.

Hasta que me dije
por qué razón hablar continuamente con las lavandas,
ellas también, como cualquier humano
necesitan estar a solas.
Las semillas que se esparcen por sí mismas
eligen el lugar apropiado y crecen felices
como los poemas

cuanto más libres
más responsables de su propio destino.
De manera que ahora cuido el jardín 
sólo cuando me necesita.
Riego si hay sequía
por ahí sujeto alguna tomatera
o cubro los canteros si hay granizo.

Ahora vienen miles de pájaros amigos
a ovillar babas de diablo.








Un poema de Mirtha Rosenberg

Leo que el capullo
del cerezo sakura,
y también el capullo del durazno
y el de la ciruela, caen al suelo
apenas mecidos por la brisa
sin estar plenos.

Su momento de mayor belleza
es allí, sobre la hierba.
Tras la caída
se hacen completos.

Los miro y bajo el tibio sol
aprendo.






Un poema de Daniela Camozzi

la realidad del cuerpo

suele decirse
que un cuerpo aparece
cuando se lo toca
y que antes
no estaba ahí

el mío apenas sale
cuando se choca
con algún mueble
y se magulla
o al apoyar
la mano en la mesada
y así el metal
me devuelve la mano
como propia

ese es también
un cuerpo
pero menos
es como una anticipación
un fragmento
es que si nadie lo toca
él no está
del todo ahí

hasta que sí aparece
como suele decirse
estremecido por la caricia
y deja de ser
un fragmento
que se apoya
en alguna superficie
para tener realidad

con tu caricia aparece
la realidad completa
de mi cuerpo



Wednesday, June 02, 2021

Un poema pintado de Todo hace ruido


 









La otra vez estaba haciendo Radio Cuaderno y llegó un mensaje de alguien que estaba escuchando desde La Rioja. Le agradecí por acompañarme en el aire y me contó que hace un tiempo había hecho un cuadro sobre un poema que escribí hace casi diez años. La emoción toda junta. Los poemas llegan a lugares insospechados y se transforman. Muchas gracias a @camus_de_cotillon por esta belleza.
El poema que pintó Cami está en Todo hace ruido:

El viaje circular
Me arremangué
para trabajar la tierra húmeda.
Algunas plantas dieron flores
y otras no pasaron el invierno.
Yo no estoy diseñada
a la medida de mi valor.
🌿


Tuesday, May 25, 2021

Que viva la música - Andrés Caicedo



Uno es una trayectoria que erra tratando de recoger las migajas de lo que un día fueron nuestras fuerzas, dejadas por allí de la manera más vil, quién sabe en dónde, o recomendadas (y nunca volver por ellas) a quien no merecía tenerlas. La música es la labor de un espíritu generoso que (con esfuerzo o no) reúne nuestras fuerzas primitivas y nos las ofrece, no para que las recobremos: para dejarnos constancia de que allí todavía andan, las pobrecitas, y que yo les hago falta. Yo soy la fragmentación. La música es cada uno de esos pedacitos que antes tuve en mí y los fui desprendiendo al azar. Yo estoy ante una cosa y pienso en miles. La música es la solución a lo que yo no enfrento, mientras pierdo el tiempo mirando la cosa: un libro (en los que ya no puedo avanzar dos páginas), el sesgo de una falda, de una reja. La música es también, recobrado, el tiempo que yo pierdo.

Me lo señalan ellos, los músicos: cuánto tiempo y cómo y dónde. Yo, inocente y desnuda, soy simple y amable escucha. Ellos llevan las riendas del universo. A mí, con gentileza. Una canción que no envejece es la decisión universal de que mis errores han sido perdonados.” 

Andrés Caicedo, de Que viva la música

Saturday, May 22, 2021

3 poemas de Cecilia Pavón

 












DESEO

¿Cuántas formas de deseo existen? ¿puede ser que tantas?

¿No podría llegar un milagro, a través del cual yo cerrara
los  ojos y simplemente te encontrara besándome y eso
cargara sobre sí la marca de la eternidad o el infinito?

Pero debe haber tantos deseos como formas: cuadrado,
con forma de flecha, redondo, triangular, con puntas,
con aristas, vertical, deshecho, inanimado.

Todavía recuerdo el momento en que el amor parecía
posible: mes de noviembre, aire luminoso, un muchacho
dormía conmigo,
hablábamos en la cama mientras fumábamos marihuana
y tabaco mezclados, él me tomaba la mano
bajo las sábanas.

Hace seis meses que no he besado a nadie.
Seis meses sin hacer el amor. Tengo 27 años,
desde los 18, nunca antes me había pasado.

Mi cuerpo en estado de alerta, podría usar muchos verbos
para describirlo paredes que se levantan
y que vienen a poblar especies de hiedras mentales.

Es otoño, lamento que se acerque el invierno.
Siento que me deben un verano.




TRENZA

Y pensé que mi día es como una larga trenza de pelo negro y sedoso
y dentro de esa larga trenza está este libro en el que caen las palabras
un día tengo fe
un día pierdo la fe
un día tengo fe
un día pierdo la fe
y en el día se trenzan la fe y la falta de fe
la fe y la falta de fe
la fe y la falta de fe.





ÁRBOL

Cuando te enamorás el mundo
se vuelve un lugar tan sensual que te lastima
el amor no se puede conjugar en pasado
y de repente un árbol oscuro crece en el living de tu casa

Recorrerás las ramas de ese árbol para siempre,
Y siempre será un milagro.

Campamento de supervivencia por Marcos Gras - Santos Locos



Me emociona esta reseña de Campamento de supervivencia. Me dejó pensando todo de nuevo. Muchas gracias a Marcos Gras, de Santos Locos, por su atenta y generosa lectura. Comparto el enlace y algunas imágenes del texto 🏕🌪 https://santoslocospoesia.blogspot.com/.../campamento-de...💜

"El puerperio, el embarazo y lxs hijxs son un tópico que cualquier lector asiduo de poesía puede llegar a cruzarse con cierta regularidad.

Libros como Madre soltera de Marina Yuszczuk, El año del León de Jimena Repetto o el más reciente Mientras dure de Natalia López navegan en ese sentido.

En campamento de supervivencia encontramos esta temática pero lo que llama la atención del libro de Arnolfi es donde esta puesto el eje de los poemas.

Claro que están los poemas bellos sobre la relación entre madre e hija durante la lactancia, por supuesto encontramos pensamientos sobre el miedo de criar una nueva vida y ser el único anclaje de ese ser. También recorreremos la falta de tiempo, el dolor, la incertidumbre en el sueño. Los poemas que tienen que estar; están porque ser xadre es tan universal como los tópicos de la literatura y a la vez sumamente individual y personal.

Jimena transita esas aguas con naturalidad y talento dejando versos que conmueven y seducen por igual pero el libro, el verdadero libro hay que buscarlo en la elección de las palabras, en el orden del poemario, en lo que se cuenta sin contar.

Jimena nos habla de cría cuando se refiere a su hija y de ella como una criadora. No es menor la elección, no hay bebe, no hay eufemismo. Esta la palabra cría algo que si bien en su acepción se puede vincular a un ser humano es más común emparentarlo con el crecimiento de un animal.

En este poemario lo salvaje está latente pero no con violencia sino como aceptación, como comprensión que parir, criar es algo que nos excede que comulga y conecta con la ley primitiva de la vida. Parir, cuidar, ser todo para el otro, ser mundo de un ser, correrse del yo y aprender a vivir en ese corrimiento, observar aquello que ya no se nos ofrece abierto de par en par sino transformado porque criar es un trabajo de tiempo completo, sin fines de semana, ni feriados, criar es aprovechar los pequeños momentos de silencio, de calma, aunque en ocasiones solo podamos ver lo que queremos a través de una ventana con mosquitero.

La criadora, cría. No tiene tiempo para más. Entonces Arnolfi da otro giro muy inteligente en su libro. Nos sitúa en una historia inversa. Vamos del puerperio al embarazo. De la somnolencia y los miedos a la calma antes del tornado del huracán. Un mundo de plantas, arboles y perros que acompaña ese corazón dentro de un corazón y donde subyace la certeza: nada es ya lo que era.

Los poemas van recorriendo con mansedumbre y docilidad una serie de imágenes y momentos cotidianos donde Jimena parece despedirse y aceptar que ya es parte de una trasformación que cambiara todo en ella, su escritura, su poesía en definitiva la vida que conocía.

Hay en libro una sección de apuntes, muy bella, que quizás se luciría mas al final del libro porque corta el clima de la primera parte pero aparte de eso (que en definitiva es un capricho de lector) este libro es plenitud".



Acá adentro

La espera es un estado

en el que todo sucede.



Tengo dos corazones

y nada de lo que era

es ya como era.



Estoy en el momento previo

en el que cambia todo

para siempre.



📗

Libro: Campamento de supervivencia

Poeta: Jimena Arnolfi Villarraza

Editorial: Caleta Olivia

Año de publicación: 2021

Campamento de supervivencia en Radio Nacional

 


La otra vez estaba cocinando y de repente en la radio, en el espacio del Panorama Nacional que se emite en todas las radios públicas del país, sonó una reseña de “Campamento de Supervivencia” en el marco del Leeme que me gusta, el micro de literatura con perspectiva de género. Muchas gracias a Romina Ruffato por la lectura y tan linda sorpresa. En esta foto que me sacó mi querida Sara, estoy en la semana 30, por esos días ya había escrito varios poemas de Campamento.
Dice la reseña:
“Los poemas de Jimena Arnolfi Villarraza nos sumergen en un estado de conciencia sobre la unidad humana a través del tránsito por su embarazo para luego rompernos en ese parto que es como un gran tornado. El corte del cordón umbilical separa y a la vez convida a la reinvención diaria del vínculo. En medio del caos, es la dulzura la que propone un cierto orden de vida”.

Campamento de supervivencia en Revista Acción


 



















Muchas gracias a Walter Lezcano por esta nota sobre literatura y maternidad para Revista Acción. Me gusta estar ahí junto a escritoras que siempre me interesa leer. Cecilia Fanti (¡gracias por compartir la nota!), Marina Yuszczuk y Natalia López. Y también Ariana Harwicz y Lina Meruane 📚

PD: Salí mirando para abajo porque justo en esa foto tengo en brazos a la Chavelina.

Friday, May 21, 2021

2 poemas de Horacio Fiebelkorn

Todavía 

Todavía está por responder una pregunta
hecha dos décadas atrás, que lo dejó
paralizado.
Con un poco de suerte, en quince años más
podrá explicar lo que le ocurre
esta misma noche.


Un pájaro pega en el palo 

Un pájaro pega en el palo.
En las avenidas, bajo los árboles,
en los caminos de cintura,
quieren saber qué pasa con el cruce
de un pájaro y un palo,
qué fue del pájaro después del palo,
qué quedó del vuelo, dónde
cayó lo que volaba, qué marca en el palo
dejó aquello que venía y sacudió el aire,
quién puso ahí ese palo, cómo fue,
de dónde vino lo que se estrelló.
Nadie vio nada, nunca se sabe
qué música suena
en el cuerpo de un pájaro
que pega en el palo.







Y acá comparto una conversación que tuve con Horacio para Radio Cuaderno, el programa que hago en Radio Nacional Gualeguaychú: https://www.radionacional.com.ar/fiebelkorn-es-una-fantasia-querer-tener-el-control-de-lo-que-se-escribe/


Uno de Rodolfo Edwards

hablo de vos
con varias personas
a la vez como en partidas
simultáneas de ajedrez
y el tiempo no pasa
como un caballo que se empaca
y ya no quiere avanzar
hablo de vos
y hasta me miento
que no hablo de vos
cuando estoy
hablando de vos









Y acá una entrevista que le hice para Radio Cuaderno, el programa que hago en la Radio Pública: https://www.radionacional.com.ar/rodolfo-edwards-mis-dos-grandes-pasiones-son-la-poesia-y-el-peronismo/

Fiesta propia - Ida Vitale

Sí, cantar es alegrarse,
como el aire se alegra en la mañana
por cada cosa que a la vida vuelve.
Cantar, dichosa entrega
a vivísimos vientos,
a ráfagas regidas por la gracia
o la lenta paciencia.
Tenderse e ir nombrando
las cosas, los sucesos,
la ardiente zarza del abrazo,
el odio, la seda que en las noches
el sueño pone sobre las frentes
como un llanto.
Porque entonces el tiempo
se detiene y aguarda,
deja a la voz que nombre,
que se gane a sí misma
o que se pierda,
a la medida del olvido ajeno,
a la medida de la propia fiesta.



Saturday, April 10, 2021

Miel en la mesa - Mary Oliver










Te colma con la esencia suave
de flores desaparecidas, se transforma
en un hilo filoso como un pelo que seguís
desde el frasco de miel sobre la mesa

hasta la puerta, por el piso,
y que todo el tiempo se espesa,

se hace más hondo y salvaje, bordeado
de ramas de pinos y de piedras húmedas,
de huellas de ocelotes y de osos, hasta que

bosque adentro
te encaramás a un árbol, arrancás la corteza,
y flotás, tragando panales que chorrean,
trozos de árbol, abejas aplastadas — un sabor
hecho de todo lo perdido, en el que todo lo perdido se encuentra.

Réplica - William Carlos Williams



¡El amor es como el agua o el aire,
queridos conciudadanos;
purifica y disipa los gases nocivos.
Es cómo la poesía también
y por las mismas razones.

El amor es un tesoro tan valioso,
queridos conciudadanos,
que, si yo fuera ustedes, lo
guardaría bajo siete llaves-
¡como el aire o el Atlántico o
como la poesía!




Una nota de Audre Lorde

 


Y cuando hablamos
tememos que nuestras palabras
no sean escuchadas
ni bienvenidas,
pero cuando callamos
seguimos teniendo miedo.
Por eso, es mejor hablar
recordando
que no se esperaba que sobreviviéramos.


Canta - Juan L. Ortiz

Canta la calandria… canta…
Toda criatura canta, no es cierto? canta para “ser” aún en el “misterio”,
en el extrañamiento de sí…

Canta la calandria, y de repente parece que halló
la deidad del “silencio”…

Excedió el pajarillo, pues, el hálito
de las ocho,
al no encontrarla respuesta
cerca,
y perdérseles en el gris las otras frases del minuto?

Por qué calló entonces?
Alguien sufre…

Nada asegura que la melodía
pasó a “ser”, allá, allá, donde las perlas se disolverían, y de donde, a la vez,
se desprenderían las perlas…

Pero vuelve…
y con qué dulzura vuelve…es la melancolía
que vuelve?

Oh amor de diciembre,
amor: dale el eco de una rama de ahí, o, si lo prefieres, del confín,
para que no “sea” en ese “allá”
antes de “ser” su “resonancia”, en el intervalo de “aquí”, porque nadie, nadie,
nadie puede herirlo así…
y quede en una suerte de molicie
que se ilumina
hasta arder en las cigarras y medir, intermitentemente, con ellas
los espacios, ya, de un arcángel…

 

En La orilla que se abisma.




Thursday, April 08, 2021

2 poemas de Mirta Rosenberg

Minúsculo diccionario personal


La poesía es tener la convicción

de que transformando el lenguaje

es posible transformar la realidad 

La poesía es decir una cosa por otra

y que sea verdad.

La palabra jamás me hace morir.

La palabra ojalá me colma de angustia, 

de ansiedad, y es mi agonía.


de "Cuaderno de oficio", 2016


Despropósito


Toda la noche preparamos

nuestro día

               aunque nunca

nos quede terminado. La hora

del café tiende los hilos

de la hibridez, que abre puertas

                 a un jardín

siempre cerrado.

Mito. Yo. Quien bordea 

el centro de las cosas

no adelanta.

                Dicho

de frente, sería 

otra cosa: amo,

                      y seguiría

siendo otra cosa. 


De "Pasajes", 1984






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