Tuesday, September 20, 2022

En esta noche, en este mundo - Alejandra Pizarnik


En esta noche en este mundo
las palabras del sueño de la infancia de la muerta
nunca es eso lo que uno quiere decir
la lengua natal castra
la lengua es un órgano de conocimiento
del fracaso de todo poema
castrado por su propia lengua
que es el órgano de la re-creación
del re-conocimiento
pero no el de la re-surrección
de algo a modo de negación
de mi horizonte de maldoror con su perro
y nada es promesa
entre lo decible
que equivale a mentir
(todo lo que se puede decir es mentira)
el resto es silencio
sólo que el silencio no existe
no
las palabras
no hacen el amor
hacen la ausencia
si digo agua ¿beberé?
si digo pan ¿comeré?
en esta noche en este mundo
extraordinario silencio el de esta noche
lo que pasa con el alma es que no se ve
lo que pasa con la mente es que no se ve
lo que pasa con el espíritu es que no se ve
¿de dónde viene esta conspiración de invisibilidades?
ninguna palabra es visible.



Un poema de amor - Marie Gouiric

Hay malezas que dan flores.
Las hay blancas con un centro amarillo,
otras violetas azuladas desaturadas
y unas amarillas fuerte,
que se llaman Dientes de León.

Está el cardo Mariano,
que es violeta hermoso,
pero nace con muchas espinas en el tallo.
Te conviene para cortarlo
una herramienta que prolongue las acciones de tus manos
como una tijera, o un cuchillo serruchito, corte Tramontina.
También podés usar papel de diario
o un trapo viejo para agarrar la flor.
Sería usar algo que separe
los sentimientos que tienen tus manos
de la forma que usan para cuidarse
estas malezas de vos.

Las flores de las malezas
no califican como flores.
Si cortabas de chico varios dientes de león
y armabas un ramo,
podía que tu mamá al recibirlo
no lo pusiera en agua:
-Para qué hacerlo? si no duran nada-.
Para qué cuidar aquello que no se va a quedar con vos.

Pensemos:
Se tarda, entre la primera flor que cortás
y la última flor que cortás,
unos 10 minutos.
Si te distraés con alguna basura interesante
del terreno baldío
podés llegar a colgarla 10 minutos más.
Después en caminar los 100 metros desde el terreno hasta la casa,
correr el portón de chapa,
empujar la puerta, atravesar el lavadero,
encontrártela en la cocina
y alzar el ramo a la altura de su pecho:
9 minutos más.
10 + 10 + 9 = 29.

Si hacés una tarjeta que diga TE AMO
son 5 minutos que tendríamos que sumar.
29 + 5 = 34
Si la tarjeta tiene además
un dibujo de ustedes tomados de la mano
se le suman 2 minutos.
Y si en vez de estar tomados de la mano
vos estas entregándole el ramo,
anunciando lo que está por pasar,
le sumas 3 más.
Adivinar el futuro lleva su tiempo.

Igual esto no es necesario sumarlo.
Después de los 30 minutos el Diente de León
ya perdió su apariencia vital,
y no vale la pena ponerlo en agua.

Ahora me pregunto dónde sucedería el regalo,
si en el gesto que dura 34 minutos
o en el ramo de Dientes de León
que es alzado a la altura de su pecho.
Arruinar algo
en el deseo de mejorarlo
es un acto de amor.
Y qué sería de nosotros sin los deseos
y las cosas arruinadas.

Mi gata que nació en el 96
y le puse Uli
se murió hace unos días:
2014 – 1996 = 18.
18 años es que vivió.
28 – 18 = 10.
10 años es que tenía yo
cuando la hicimos nacer en la cocina,
con mis hermanos.
Los adultos de la casa estaban en la iglesia.

Nos pusimos sobre las baldosas rojas,
junto a la puerta del horno, para que todo esté caliente
y le rogué a Jesús que hiciera de mí una buena partera.
O algo parecido.
A cambio le ofrecí no ver tele por 15 días.
Jesús aceptó el trato e hizo el milagro.
En un pullover viejo, con olor a aceite de auto,
apoyé las crías
que mojadas de placenta parecían no tener color.

Nosotros eramos 4 hermanos y una gata.
Nacieron esa noche 5. Después llegaron los adultos.
4 + 1 + 5 + 2 = 12

Regalamos 4 de los gatos.
La mamá de Uli un día subió al techo y nunca más bajó.
De casa nos fuimos 3 hermanos.
Uli se murió.
12 – 4 – 1 – 3 – 1 = 3

Ahora me pregunto dónde tienen existencia las cosas.
¿Durante el orden de los factores o en el resultado?

Anoche, por acostarme a dormir,
sentada en la cama que era de uno de mis hermanos,
me vi un pelo de la Uli
pegado sobre mi brazo.
Lo saqué y lo estudié microscopicamente
bajo la pantalla del velador.
De mis estudios pude observar:
dos manchas pálidas:
una más beige y una más amarillo mostaza.
Después una gris perla,
y otra gris muy oscuro casi negro.
(1+1) + (1+1) =
2 + 2 = 4.
4 colores en un pelo.

De estas observaciones de cuidado científico
puedo dar certeza de que
la Uli tenía un pelaje suave, lacio y atigrado.
de que, como a toda gata hermosa, le gustaba andar en la cama de todos.
De que estuvo viva
y de que morirse no siempre es arruinarlo.





Tuesday, September 13, 2022

Exilio - Alejandra Pizarnik


Esta manía de saberme ángel
sin edad,
sin muerte en qué vivirme,
sin piedad por mi nombre
ni por mis huesos que lloran vagando.
¿Y quién no tiene un amor?
¿Y quién no goza entre amapolas?
¿Y quién no posee un fuego, una muerte,
un miedo, algo horrible,
aunque fuere con plumas,
aunque fuere con sonrisas?
Siniestro delirio amar a una sombra.
La sombra no muere.
Y mi amor
sólo abraza a lo que fluye
como lava del infierno:
una logia callada,
fantasmas en dulce erección,
sacerdotes de espuma,
y sobre todo ángeles,
ángeles bellos como cuchillos
que se elevan en la noche
y devastan la esperanza.



Sunday, September 11, 2022

Uno de Precious Arinze

Lo que dijo ella

Querida, si encontrás esto, llenamos
tres cuadernos con los nombres de nuestros abusadores
y los tiramos al fuego.
Así y todo, no se fueron.

Como esas cicatrices que se olvidan de borrarse 
mucho después de que la herida cierre,
todo lo que nos arrancaron sigue enredándose,
sigue bailando en cuartos llenos de gente, 
sigue pasando al lado de un grupo de hombres 
y acordándose de respirar. 

Acá tenés un trago de remedio. 
Acá tenés un néctar que conserva todo tu aire. 
Acá tenés un mundo en el que nadie se pregunta por qué no te resististe y cuán corta era tu pollera.
Acá tenés un cuerpo para hacer tu cuerpo menos invisible.
Acá tenés un recuerdo al que podés creerle. 
Acá tenés años de lágrimas, e igual, igual, igual,
de alguna forma, igual, tenés el baile.





La primera palabra que le enseñaré a mi hija - Caitlyn Siehl

La primera palabra que le enseñaré a mi hija será "no".

La cantará y la gritará para mí

y nunca le voy a decir que se calme.

La dirá cuando le pida que se vaya a la cama

cuando le ordene que no coma un dulce más

o que apague la televisión.

"No" será la palabra favorita de mi hija.

No sólo le voy a enseñar a decirla

sino a repetirla una y otra vez

hasta que cada átomo de su pequeño cuerpo vibre con ella.

Si la hace menos suave que el resto de las niñas

la llevaré a museos para mostrarle

en lo que el mármol y la piedra pueden convertirse.

Le cepillaré el pelo y dejaré que se vista como quiera.

Si esto la vuelve una guerrera en un jardín de flores

sabré que puede caminar sin miedo a que la pisen.

La primera palabra que le enseñaré a mi hija será "no"

y cuando crezca en un mundo que le insista

en que no debe caminar sola en la calle

ese "no" se escuchará como un rugido

que hace eco en toda la cuadra

sin acatar nunca la orden de guardar silencio. 

No conocerá el significado de esa palabra.





3 poemas de Cristina Peri Rossi


La pasión

Salimos del amor
como de una catástrofe aérea
Habíamos perdido la ropa
los papeles
a mí me faltaba un diente
y a ti la noción del tiempo
¿Era un año largo como un siglo
o un siglo corto como un día?
Por los muebles
por la casa
despojos rotos:
vasos fotos libros deshojados
Éramos los sobrevivientes
de un derrumbe
de un volcán
de las aguas arrebatadas
y nos despedimos con la vaga sensación
de haber sobrevivido
aunque no sabíamos para qué.


+++


Distancia justa

En el amor, y en el boxeo
todo es cuestión de distancia
Si te acercas demasiado me excito
me asusto
me obnubilo digo tonterías
me echo a temblar
pero si estás lejos
sufro entristezco
me desvelo
y escribo poemas.

+++

Después

Y ahora se inicia
la pequeña vida
del sobreviviente de la catástrofe del amor:

Hola, perros pequeños,
hola, vagabundos,
hola, autobuses y transeúntes.

Soy una niña de pecho
acabo de nacer
del terrible parto del amor.

Ya no amo.

Ahora puedo ejercer en el mundo
inscribirme en él
soy una pieza más del engranaje.

Ya no estoy loca.



Tuesday, September 06, 2022

Miedo - Raymond Carver

Miedo a ver un coche de la policía acercarse a mi puerta.
Miedo a dormirme por la noche.
Miedo a no dormirme.
Miedo al pasado resucitando.
Miedo al presente echando a volar.
Miedo al teléfono que suena en la quietud de la noche.
Miedo a las tormentas eléctricas.
¡Miedo a la limpiadora que tiene una mancha en la mejilla!
Miedo a los perros que me han dicho que no muerden.
Miedo a la ansiedad.
Miedo a tener que identificar el cuerpo de un amigo muerto.
Miedo a quedarme sin dinero.
Miedo a tener demasiado, aunque la gente no creerá esto.
Miedo a los perfiles psicológicos.
Miedo a llegar tarde y miedo a llegar antes que nadie.
Miedo a la letra de mis hijos en los sobres.
Miedo a que mueran antes que yo y me sienta culpable.
Miedo a tener que vivir con mi madre cuando ella sea vieja, y yo también.
Miedo a la confusión.
Miedo a que este día acabe con una nota infeliz.
Miedo a llegar y encontrarme con que te has ido.
Miedo a no amar y miedo a no amar lo suficiente.
Miedo de que lo que yo amo resulte letal para los que amo.
Miedo a la muerte.
Miedo a vivir demasiado.
Miedo a la muerte.
Ya he dicho eso.



Thursday, August 18, 2022

Uno de Idea Vilariño


A René Zavaleta

Por qué no volará en cien mil pedazos
esta escoria volante este puñado
de tierra y de dolor
aire y basura
si no habrá nunca paz
si no habrá nunca
una pura jornada de alegría.
A qué seguir rodando
tironeando de todo
ensuciando el planeta
y respirando junto con el aire
los aullidos de media humanidad
que no deja de aullar hasta la muerte
que no deja vivir porque entre aullidos
tenemos que comer
los que comemos
lavarnos la piel suave
los bañados
y leer poesía los leídos.
Eso es todo. O poco más.
Muy poco.
Atrapar retener lo que se pueda
lo que nos den de amor o lo que sea
mejores dividendos
televisores autos o fusiles
con mira telescópica
el renombre
el poder.
Es muy poco. No paga
la amargura el estorbo la molestia
de tantas privaciones
el silencio imposible
la soledad imposible
o la dicha imposible.
Por qué no volará en cien mil pedazos.
Si no habrá nunca paz
si lo obligado
lo que puede limpiarnos la conciencia
es salir a matar
limpiar el mundo
darlo vuelta
rehacerlo.
Y tal vez y tal vez
y tal vez para nada
tal vez para que a poco
vuelvan los puros a emporcarlo todo
a oprimir a vender
a aprovecharse
acorralándonos
cerrando las salidas.
Tal vez para que antes
de morir nos sintamos obligados
una vez más a oír
a levantarnos
otra vez otra vez
a hacernos cargo
y tengamos una vez más
de nuevo
que salir de limpieza.
Por qué no volará en cien mil pedazos.



Monday, June 27, 2022

Tres poemas de Sonia Scarabelli

Flores que prefieren abrirse sobre aguas oscuras


¿Será cierto

que hay flores que prefieren

abrirse sobre aguas oscuras,

serán ciertos

los fugitivos actos de memoria

que descubren,

apenas entrevisto,

el amoroso borde

de una forma completa?


Cuando del denso espejo,

de la superficie azogada

que prospera

en toda vida,

emerge un ciego

resplandor de plata


¿qué pez será

moviéndose en lo hondo

el que así vuelve?


¿Qué nota breve

ofrecida por el relámpago,

sesgo

de otra inaudible

pero más vasta música?


¿Rémora en leviatán

o apenas dócil

cardumen ondulando

en danza

bajo el sueño?


¿Hacia qué móvil mar,

hacia qué mayor

misterio quieren ir

de ese modo tan frágil,

si es cierto


que hay flores que prefieren

abrirse sobre aguas oscuras?



Lección


Sabernos ir,

dijo tu voz querida,

todo está ahí,

la clave del decoro

y la nobleza

ganada de una vida

se alcanza en ese gesto.


Cierre final

del círculo, encontrado

un poco de azar

y otro, por coherencia,

por hacerse

el ciego lazarillo

de sí mismo,

poniendo el corazón

al frente de los pasos.


Estas cosas se aprenden,

me dijiste,

en parte de los libros

sí, cuando la palabra

todavía es humana

y no ha perdido

su lustre tibieza,

pero más

te enseña la tenaz

partida de los otros.

Si se van

con dolor o con pericia,

no es lo que cuenta,

importa


ese último momento,

que sin decirse ocurre,

y dicho sonaría quizás

a: Sí, te dejo ahora

y no me quejo,

seguro hubiese

querido más,

qué hacerle,

no se pudo.


Entonces pasa,

justo ahí

se suelta el alma

como un barquito,

una pequeña

barca en aguas

que ni tan frías son

ni tan profundas como dicen.


Yo creo en todo esto,

dijo tu voz querida,

y de ahí tanto esfuerzo

por aprenderlo, tanto

apuro

por no apurarme: quiero

llegar a tiempo.



No la nada


Para Germán Scarabelli

In memoriam


¿Será verdad que sólo

hay un vacío enorme tras las cosas

cuando vemos

subir la luz de un cielo como este

y abrirse el día así? ¿Será

verdad que atrás de estos colores

que el otoño dispersa, la belleza

y el dolor de los cuerpos

un santo ríe y nos espera

gozando de su engaño

con la furia inocente de lo altísimo?

¿Que hay consuelo después

como hay ahora

desconsuelo y salimos

despiertos de este sueño

y no al contrario?


Qué batalla la nuestra

si es tan dulce

a veces

cambiar esas miradas

con la luz

y si también la noche

se siente que cobija

a ratos

lo que nos duele atrás

de lo que somos.


Lo pienso ahora

que parece que te vas

y estás quedándote

al mismo tiempo en todo

lo que veo. Y no se pierde

tu forma, rasga un velo

me digo, que entorpece

mirar lo que está ahí,

lo que sentimos

amar, y cuesta irse

confiar en la ilusión

que, cuentan, es

lo misteriosamente

diferente

y no la nada.



De Flores que prefieren abrirse sobre aguas oscuras, Bajo la luna, 2008



Dos poemas de Alejandro Crotto

Mediodía

Bajo el cielo sin nubes, ahí están:
tallarines con salsa de tomates,
un pan quebrado y agua, vino.

Ahí está la harina con el huevo y las manos.
Ahí está el trigo, las uvas que tomaron sol y noche,
y los tomates destruidos, salpicados de queso,
el agua limpia.

Ahí están:
mirá y olé y masticá feliz, devotamente.


Así como la lluvia cae del cielo

Así como la lluvia cae del cielo y se filtra
fecunda y no regresa sin haber empapado
a fondo el suelo para que nazca trigo, harina
espesa y pan; así como la brasa viva
en la ceniza yace oculta y luego al dársele
por fin lugar se activa con creciente fulgor
y enciende el fuego; así como la savia tras
la espera del invierno por vasos diminutos
despierta a los sarmientos y genera con íntimo
cuidado flores, frutos... Así el verbo que sale
de su boca hace nuevas las cosas si las toca.









Saturday, June 25, 2022

Uno de Luciana Caamaño

vamos a hacer esto,

cada vez que te pases

voy a hacer una raya en la pared

y cuando la pared esté hecha fruta

y haya que dilapidar ahorros,

pedir préstamos,

acceder a garches desopilantes,

en una de esas

te das cuenta

de que te zarpás en demasía

y decidamos de una buena vez por todas

liberar al oso polar que encerramos hace tiempo

pobre animal!

soportar estas temperaturas de fin de mundo,

el cautuverio,

la alimentación inadecuada y escasa,

pobre animal!

soportarnos a nosotras

vos tan vos

yo haciendo lo propio,

pobre animal!

dejó de intentar matarnos,

ya ni piensa en huir,

pobre animal!

dejémoslo ir como si fuese uno de esos momentos terribles

pobre animal!

como si fuese una de esas cosas que supieron ser maravilla

pero ya no

ni

frío

frío

frío

tibio

tibio

caliente

ahí mismo

siempre en el mismo lugar

pobre animal!

soltesmoló

y en una de esas

alguien

pueda

salvarse




¿Cómo detectar fugas de agua en casa? - Mana Muscarsel Isla

Tengo mi casa toda llorada 

el baño la ducha 

mi habitación llorada

la mesa de luz llena de papel higiénico

llorado

entre las sábanas lloradas

donde duerme mi gata con

el ronroneo opacado por el ruido de mi llanto

mis amigos: llorados 

mi pelo

el hombro de mis amigas llorado

porque las invito a casa

a llorarles todo encima

mis manos lloradas

mis anteojos

mi mamá toda llorada por teléfono

mi hermana

Tengo la terraza de casa toda llorada, la pelopincho

mis plantas y mi interior llorado

la computadora, el subte, el barrio, 

los canteros, mi moto

el semáforo llorado

las canciones que no pude cantar

Quiero

Inventar una orilla

Invitar a mis amigas a una fiesta

en la playa donde sacudirles el llanto

a vos no

a vos te quiero en una isla

que no sea yo

bien lejos

y sin internet.
















Versión EMMA GUNST

Friday, June 24, 2022

Y entonces por qué - Letitia Ilea


yo pago mis impuestos el teléfono la luz
la tasa de carreteras y de la vía láctea
cruzo por donde toca
no piso el césped no arranco flores
y entonces por qué
no tiro con honda
no pinto grafitis en las paredes
-aunque ganas no me faltan-
no viajo sin billete
hablo educadamente
tengo un montón de carnés y permisos
y entonces por qué
yo me expreso con corrección
no llego tarde al trabajo
no me cachondeo no digo palabrotas
se puede decir que cumplo con mi deber
y entonces por qué




La selección natural perdió el rumbo - Camila Sosa Villada

la selección natural perdió el rumbo
y el hombre se siente por encima de la fauna y de la flora,
los cazadores por encima de la víctima.
los jóvenes se sienten superiores a los viejos,
los hombres creen ser mejores que las mujeres,
las mujeres creen ser mejores que los hombres.
hombres, mujeres, niños, adolescentes y ancianos
creen ser superiores a las travestis.
el rico se siente superior al pobre
el contemporáneo se siente mejor que el clásico
y el clásico hace volar el barrilete de su eternidad.
los heterosexuales se creen mejor que los homosexuales
pero el homosexual con dinero se siente mejor que el puto pobre.
el homosexual atlético saborea su imagen en el espejo,
y su narcisimo le hace creer que es mejor que
el maricón gordo que lamenta no ser mejor que nadie.
los bellos subestiman a los feos,
los inteligentes a los tontos,
los tontos a todo el mundo.
la familia es superior a la soledad.
las mujeres y los niños siempre van primero.
todos creemos merecer algo por haber vivido.
sólo es necesario alguien que nos haga reír,
no creo en merecimientos,
sólo sé que las plantas son superiores a todos
y los perros son las mejores mascotas.
nina simone es mejor que sus colegas,
y nadie podrá igualar a jessica lange.
mi vieja es la mejor cocinera del mundo,
y a las historias de amor hay que hablarlas en primera persona.
al fin y al cabo, en esta partida de justicias e injusticias,
la muerte siempre tiene las mejores cartas



Wednesday, April 27, 2022

Uno de Andi Nachon

Madadayo
Haya flores, en el aire su perfume y música: bebidas apuren los brindis
vodka por mí o whisky, que reconforte. Suenen mis canciones se oigan risas
algo desmedidas. Nadie llore. Mírense de soslayo, si pueden
mantengan contacto: sobre ese hombro una mano, la cabeza
recostada en alguna espalda. En mi honor
siéntese por favor en el piso, que se rocen rodillas o bailoteen
sin mover los pies del lugar. Charlen del tiempo, la situación climática
y si en mí piensan, sea en voz baja: hagan presentes dislexias y sepan
yo estaría fumando afuera. Celebren
recuerden y celebren: besamos indiscriminadamente
y amamos y también
incorporamos niñes, sus juegos
bajo las mesas correteos: logramos
a la vida
no le tegan miedo. Tampoco a su fin. Haya flores y bebidas fuertes y no
que no haya demasiada pena: un pollito
levantó la patita y le gustó, levantó la otra
y se cayó. Esos saltos, sus mapas
al final en hermandad con cualquier estrella
y todas las galaxias
también nos apagamos.

Andi Nachon x Jose Nico


Friday, April 22, 2022

Uno de Nanao Sakaki

 












Si escuchaste

cosas feas

lavate las orejas


Si viste

cosas sucias

lavate los ojos


Si tuviste

pensamientos crueles

lavate el corazón


Pero

siempre

dejate el barro en las patas




Tuesday, April 19, 2022

Yo quiero, todo para mí, ese coraje - Leila Guerriero

«¿Ya está, ya pasó?», preguntó mi madre. «Sí, mi amor, ya está, ya pasó», dijo mi padre, y sonrió y le dio un beso en la frente. Mi madre, todavía atontada por la anestesia de una operación que no había servido para nada, no sonrió pero dijo, con alivio, «Gracias a Dios». Yo estaba allí. Yo vi esa bestialidad. Yo sabía que a Dios no había que agradecerle nada porque la enfermedad iba a enterrar a mi madre a puñetazos en un cuarto de hospital del que no volvería a salir nunca, y me pregunté entonces, y me pregunto ahora, qué clase de hombre hay que ser para ser el hombre que fue mi padre aquella tarde: un hombre que, mirando la soledad de miedo que empezaba a abrirse bajo sus pies, parado al borde de la última ceja del abismo, se tragaba su horror y decía: «Aquí estoy: yo no te suelto». ¿A qué dioses se habrá encomendado para no aullar, para no moler a golpes el cuarto, el hospital, el mundo, mientras el cuerpo de mi madre marchaba seguro hacia la muerte? Supe que Amparo Fernández, la mujer del Cigala, el cantante flamenco, murió de cáncer una madrugada de agosto pasado en República Dominicana y que la noche siguiente él, el Cigala, subió a un escenario de la ciudad de Los Ángeles para hacer una presentación que tenía programada y, con los ojos revueltos de dolor y sangre, con traje de luto planchado por su propio hijo, enredado en los primeros crespones de la muerte, cantó. Cantó como quien dice «Aquí estoy: yo no te suelto». ¿Qué hay que ser para ser un hombre así? Porque yo quiero ser ese hombre. Yo quiero, todo para mí, ese coraje.

Leila Guerriero, de Teoría de la gravedad



Palabras poderosas, recuperadas - Liliana Ancalao

Las palabras del poder y el poder de las palabras

La palabra del poder es olvido.
Por eso la palabra memoria tiene tanto poder

La palabra del poder es ignorancia
Por eso la palabra conocimiento tiene tanto poder

La frase del poder es solamente hoy
Por eso se tejen juntas las palabras pasado presente y futuro, con tanta persistencia de raíz.

La palabra del poder es yo
Por eso la palabra nosotros tiene tanto poder

La palabra del poder es distracción
Por eso la palabra poesía tiene tanto poder.





Wednesday, April 13, 2022

Falta de atención - Wisława Szymborska

Ayer me porté mal con el cosmos.
Viví todo el día sin preguntar por nada,
sin sorprenderme de nada.

Me dediqué a las tareas cotidianas
como si fuera lo único que tenía que hacer.

Aspirar, esperar, un paso tras otro, obligaciones,
pero sin pensamientos que fueran más allá
de salir de casa y volver a casa.

El mundo podría ser tenido por un mundo loco
y yo lo tuve para mi propio y trivial uso.

Ningún cómo, ningún por qué,
o de dónde ha salido éste,
o para qué quiere tantos impacientes detalles.

Fui como un clavo superficialmente clavado a la pared,
o
(aquí una comparación que no se me ha ocurrido).

Uno tras otro se fueron sucediendo cambios
incluso en el limitado campo de un abrir y cerrar de ojos.

En la mesa más joven, con una mano un día más joven
había pan de ayer cortado de forma distinta.

Las nubes como nunca y la lluvia como nunca,
porque era con otras gotas que llovía.

La Tierra giraba sobre su eje
pero en un espacio abandonado para siempre.

Duró sus buenas 24 horas.
1.440 minutos de ocasiones.
86.400 segundos que mirar.

El cósmico savoir-vivre
aunque calla sobre nuestro asunto,
exige, sin embargo, algo de nosotros:
una cierta atención, un par de frases de Pascal
y una sorprendente participación en este juego
de reglas desconocidas.




3 poemas de Tamara Kamenszain

¿Ya hablé de la muerte?

¿Ya hablé de la muerte?
murió mi hermano
murieron mis padres
murió el padre de mis hijos 
tantos amigos murieron
y dije y digo que no están más.

¿Eso es hablar de la muerte?

Dejé anotado que se fueron
Les dediqué libros los nombré
por sus nombres me anoticié
de que nadie me contestaba.

¿Eso es hablar de la muerte?

Ensayé todo lo que pude
insistí con estribillos ajenos
“debajo estoy yo” “debajo estoy yo”
pero Pizarnik ya había nacido
enterrada Alejandra Alejandra
se hizo llamar desde chica
y eso sí que es hablar de la muerte.
Yo solamente la cito
porque nací en una generación
y eso no es hablar de la muerte
si el cuerpo camina solo
plegarse con otros al paso del tiempo
es un deporte literario:
“La muerte y la vida estaban
En un cuaderno a rayas".

*

Cuando le cuento un sueño

Cuando le cuento un sueño a la analista de hoy
casi no dice nada una vez más se calla la boca
como si buscara que en el silencio de mi propia novela
hable mi realidad yo sin embargo
persisto no acabo de despertar
parece que necesito encontrarle un sentido freudiano
a lo que no tiene, ya lo dije, no tiene
vuelta atrás.
Eso me obliga a escribir sobre mí
y cada vez que una servilleta blanca se abre de su función
el bar transforma la indiferencia de los que me rodean
en una oportunidad voy bien me digo estoy escribiendo algo
después en casa lo paso lo imprimo y un día
si me llego a comprar un cuaderno por cansancio
voy a terminar cayendo en el diario íntimo y la poesía
tendrá que versar sobre otros asuntos
porque hay otra línea, tiene que haber otra.

*

Destino

Dónde estará lo que sigue
me pregunto
mientras lo que quedó atrás
se parece
a un barril sin fondo
en el que es imposible buscar
un indicio para este futuro
que viene cabalgando lentamente
como una flecha de esas
que siempre van a dar en el blanco
aunque hagan un trayecto sinuoso
que a los ojos de ciertos ingenuos
puede parecer
errado.



Uno de Valeria Tentoni

Estaba por escribir un poema de odio
pero me tiré un poco en la cama
no atendí el teléfono.
Pensé el asunto:
decía cosas que tenían que ser dichas
todos los versos que se me ocurrían me parecían brillantes
encajaban bien, se movían bien,
las palabras eran tiburones embadurnados con aceite en mi cabeza,
aparecían, una detrás de la otra, dictadas por una supernova
me decía sí, ahora me voy a levantar
y voy a escribir esas líneas definitivas de venganza
y bronca y dolor y repulsión y venganza
y todo va a estar bien después, el poema
va a curarme, va a quedar ahí
como una cicatriz humeante,
va a hacer por mí ese camino. Me voy a levantar y el poema
o si no es eso por lo menos levantarme.
Pero me quedé dormida.




Ondas de radio - Raymond Carver

para Antonio Machado

La lluvia paró y la luna apareció.
No entiendo nada sobre las ondas de radio.
Aunque creo que viajan mejor justo después
de una lluvia, cuando el aire está húmedo.
En cualquier caso, puedo sintonizar
con Ottawa o, si quisiera, con Toronto.
Recientemente, por las noches, se ha despertado
en mí un suave interés por la política canadiense
y sus asuntos internos. Lo que buscaba aún más
eran sus emisoras musicales. Podría quedarme sentado
y escuchar, sin tener nada que hacer ni pensar.
No tengo tele y había dejado de leer
los diarios. Por las noches, encendía la radio.

Cuando vine aquí estaba tratando de ausentarme
de todo. En especial, de la literatura.
Con lo que conlleva, y lo que sigue después.
Existe en el alma un deseo de no pensar.
De quedarse quieto. Junto a ello,
el deseo de ser estricto, sí, y riguroso.
Pero el alma es también un conchesumadre blando,
no siempre confiable. Y lo había olvidado.
Escuché cuando decía: “Mejor cantar lo que se fue
y no volverá más allá de lo que aún permanece
con nosotros y que seguirá con nosotros mañana.
O no. Y si no, también está bien.
No tenía mucha importancia, decía, que un tipo cantara.
Esa es la voz que oí.
¿Se imaginan que alguien piense así?
¿Qué todo da igual?
¡Qué sinsentido!
Pero yo pensaba todas esas estupideces por las noches
sentado en la silla mientras escuchaba mi radio.

Entonces, Machado, ¡la llegada de tu poesía a mi vida!
Fue un poco como un tipo de mediana edad enamorándose
de nuevo. Un hecho extraordinario, tal vez también vergonzoso,
para presenciar.
Tonterías como colgar una fotografía tuya.
Llevaba tu libro a la cama conmigo
y dormía con él a mano. Una noche, un tren iba
por mis sueños y me despertó.
La primera cosa que pensé, con taquicardia,
allí en el dormitorio a oscuras, fue:
Está bien, Machado está aquí.
Luego pude volver a dormir otra vez.

Hoy tomé tu libro cuando salí a dar
un paseo. “¡Presta atención!” dijiste
cuando alguien preguntó qué hacer con su vida.
Entonces miré alrededor y tomé notas de todo.
Luego me senté al sol con él, en mi lugar
al lado del río donde podía ver las montañas.
Cerré mis ojos y escuché el sonido
del agua. Después los abrí y comencé a leer
“Las últimas lamentaciones de Abel Martín”.
Esta mañana pensé mucho en ti, Machado.
Y espero que recibieras el mensaje que te envié,
sabiéndome incluso en frente de lo que se dice muerte.
Está bien si no lo recibiste. Duerme bien. Descansa.
Espero que tarde o temprano nos encontremos.
Y pueda yo mismo decirte todas estas cosas.




Fuera del camino - Gary Snyder

para Carole

Somos libres de encontrar nuestro propio camino
sobre las rocas –a través de los árboles-
donde no hay senderos. La montaña y el bosque
se presentan a sí mismos a nuestros ojos y pies
que deciden por sí mismos
en su antigua sabiduría del hacer
a dónde nos llevará la naturaleza. Hemos
estado aquí antes. Es más íntimo de cierta forma
que caminar por los caminos que trazan una ruta
a la que te pegas,
todos los caminos son posibles, muchos funcionarán.
Estar bloqueados es su propia especie de placer,
superarlos es una alegría, las excursiones
y los desvíos descubren troncos cortados y flores,
los senderos de los ciervos van directo, la vía de las ardillas
a través, los afloramientos nos dejan por encima.
Descansando en los troncos de los árboles
salimos de los cimientos, pescando y mirando
ambas haciendo elecciones –ahora separamos nuestros caminos-
y más tarde nos reencontramos. Estoy en lo correcto, tú lo estás
salimos juntos. El Mattake, el “Hongo del pino”
se levanta en la base de un muñón. El piso denso y enmarañado
de las ramitas y las agujas del abeto rojo. ¡Esto es la naturaleza!
Reímos, salvajes, de seguro,
porque el no lugar es más lugar que otro lugar,
que todos los lugares en total
y nuestros tobillos, rodillas, hombros &
caderas saben bien donde se encuentran.
Recordemos como el Dao De
Jing lo plantea: el camino no es el camino.
Ningún camino te llevará ahí, estamos fuera del camino.
Tú y yo, ¡así lo hemos elegido! Nuestros viajes al aire libre
a través de los años nos han dado práctica
para esta excursión juntos,
en lo profundo las montañas
lado a lado,
encima de las rocas, a través de los árboles.





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