Thursday, May 17, 2018

Vietnam - Wisława Szymborska


Mujer, ¿cómo te llamas? -No sé.
¿Cuándo naciste, de dónde eres? -No sé.
¿Por qué cavaste esta madriguera? -No sé.
¿Desde cuándo te escondes? -No sé.
¿Por qué me mordiste el dedo cordial? -No sé.
¿Sabes que no te vamos a hacer nada? -No sé.
¿A favor de quién estás? -No sé.
Estamos en guerra, tienes que elegir. -No sé.
¿Existe todavía tu aldea? -No sé.
¿Estos son tus hijos? -Sí.


Versión de Gerardo Beltrán



Algunos poemas de "Hay leña"














TORMENTO



El agua de todas partes

va hacia el centro,

penetra la tierra,

van a reventar las venas.

Tendemos la calma

para esperar el desastre.

La siesta es posible

si podemos sacar emoción

a este tormento.

Sabemos que el miedo

a perder todo nos fortalece.



MENSAJE


Después del vendaval,

veo los pájaros caídos,

pequeños cuerpos estrellados

sobre la tierra mojada.

Repito como un mantra

las palabras de mi padre:

Hay que lucharla, pichón.



MIENTRAS TANTO



Me di cuenta que a veces intento

calcular la edad de los árboles

porque ellos dan la bienvenida a todo,

se levantan y extienden sus brazos

hacia lo inexplicable.



RESUENA



Cuando llega la noche

los árboles toman la voz

para contar la distancia.

Qué dirá el tala

ahora que perfora el cielo

con su espinazo.

Qué dirá el lapacho

ahora que incendia todo

con la rabia del ámbar.

Las copas se bambolean,

el temporal lastima el aire.

Alguien aúlla. Yo también

fui arrojada al viento.



LÁCTEOS


De esta fábrica salen los productos

lácteos más confiables del país,

dice el cartel al costado de la ruta.



Desconfío de tu leche,

por decirlo de algún modo.



Cuando era chica casi muero

por tomar un helado vencido,

ahí surge el trastorno de mi madre.



Cada vez que abre un lácteo,

escribe el envase con marcador indeleble,

fecha y hora de la primera consumición.



Como todo tetra o cajita de tomates,

la leche dura tres días en la heladera.

Yo no soy tan hacendosa,

siempre estoy en mal estado.



Nunca sé cuándo tirar el cartón

pero lo conservo en un lugar fresco.



PESTAÑA



En otro momento de mi vida

hubiera hecho promesas

para que deje de llover

pero así no funcionan las cosas.



Sólo una vez la pestaña

me concedió un deseo:

fue cuando le pedí

que se quede en mi dedo.



Ahora soy la que mira llover

y tiene todas sus lágrimas

apretadas en la mano.

No me tomo muy en serio.



Cuando salga el sol voy a lavar,

observaré cómo se marea lo sucio.

Colgaré al sol todo lo que duele

a ver si sana algo alguna vez.



Sería más fácil para el olvido

que pase el temporal, hoy

quiero ser más fuerte.



CANTO



Nunca el momento

puede conocer el presente.

Lamento por anticipado

todo lo que cuido y muere

sin importar el esfuerzo.

Cuando la naturaleza calma,

voy a buscar mi árbol,

el que sufre las heladas.

Entonces veo el brote tímido

y feliz, te llamo a gritos.

El árbol que creí muerto

está floreciendo.



Poemas de "Hay leña", de Jimena Arnolfi, Caleta Olivia


Los sonetos del otoño - May Sarton

Si puedo dejarte ir como los árboles dejan ir
sus hojas, tan naturalmente, una por una;
Si puedo llegar a saber lo que ellos saben,
que la caída es alivio, es consumación,
Entonces el miedo al tiempo y a la fruta incierta
no perturbaría los grandes cielos lúcidos,
este otoño extrañísimo, dulce y severo.
Si puedo soportar lo oscuro con los ojos abiertos
Y llamarlo estacional, no áspero o extraño
(porque también el amor necesita un tiempo de descanso),
y como un árbol estarme quieta ante los cambios,
Perder lo que se pierda para guardar lo que se pueda,
la extraña raíz todavía viva bajo la nieve,
el amor resistirá ­si puedo dejarte ir.

Versión de Diana Bellessi


2 de Marosa Di Giorgio

Para cazar insectos y aderezarlos, mi abuela era especial.

Les mantenía la vida por mayor deleite y mayor asombro de los clientes o convidados.

A la noche, íbamos a las mesitas del jardín con platitos y saleros.

En torno, estaban los rosales; las rosas únicas, inmóviles y nevadas.

Se oía el run run de los insectos, debidamente atados y mareados.

Los clientes llegaban como escondiéndose.

Algunos pedían luciérnagas, que era lo más caro. Aquellas luces. Otros, mariposas gruesas, color crema, con una hoja de menta y un minúsculo caracolillo.

Y recuerdo cuando servimos a aquella gran mariposa negra, que parecía de terciopelo, que parecía una mujer.



















Yendo por aquel campo, aparecían, de pronto, esas extrañas
cosas. Las llamaban por allí, virtudes o espíritus. Pero, en
verdad eran la producción de seres tristes, casi inmóviles,
                         que nunca se salían de su lugar.
Estancias al parecer, del otro mundo, y casi eternas,
porque el viento y la lluvia las lavaban y abrillantaban, cada
vez más. Era de ver aquellas nieves, aquellas cremas,
aquellos hongos purísimos... Esos rocíos, esos huevos,
                          esos espejos.
Escultura, o pintura, o escritura, nunca vista, pero, fácilmente
                          descifrable.
Al entreleerla, venía todo el ayer, y se hacía evidente
                          el porvenir.
Los poetas mayores están allá, donde yo digo.

Monday, May 14, 2018

"Hay leña" en Imaginaciones fílmicas

La segunda edición de "Hay leña" salió de imprenta y está llegando a las librerías. Mientras tanto, agradezco nuevamente a Miryam Halche de Imaginaciones fílmicas, una bella página cultural con sede en Barcelona, por la generosa lectura. Me quedé pensando en el hogar, el fuego y la furia que se organiza para reanudar la marcha. En eso estamos. ¡Y vamos a arder! 

Dice Miryam:

"Hay leña es como una sucesión de ríos pausados que confluyen. El conjunto de poemas breves que lo componen, son, en cierta forma, parte de un mismo poema que pulsa hacia la tierra.

Y digo tierra, porque aquí la naturaleza es el lugar desde donde se contempla y se escribe. Es el centro y el margen. Es la divinidad que ha tomado forma de campo. 'Escribimos lo que no sabemos tocar', dice Arnolfi, porque si bien esa naturaleza es protagonista indiscutible del poemario -materia que se nombra y se palpa-, también se percibe en constante movimiento. Como en fuga hacia el cambio. Inasible, bella, como un horizonte pintado.

La palabra hogar tiene una etimología común con fuego. Ambas vienen del latín focus, que significaba fuego. En muchas culturas ancestrales se daba el culto a este elemento -el fuego/el hogar- en torno al cual congregarse. Aquel centro era signo de luz y calor. De potencia de vida. Este impulso atávico de ligar la imagen de las brasas al hogar, a aquel lugar al que se torna, está más que presente en Hay leña.

Pero también está muy presente la idea de que ahí, en la contemplación de la naturaleza, del fuego, ante el espectáculo de lo sagrado, se vuelve y se renace. Como quien se refugia en la intemperie donde todo recomienza.
Con un estilo despojado, suave, y un ritmo pausado, Arrnolfi pareciera sugerirnos que se respira en una sucesión de ciclos y que, detrás del ciclo final, sigue estando la vida. Esta naturaleza en la que todxs estamos inmersos. En Hay leña hay algo que no cesa de prenderse, una llama tras la que todo resurge".

Saturday, May 12, 2018

El pan - María Teresa Andruetto

Primero
conviértete en fermento,
en levadura,
en volcán.
construye luego
con tu harina buena
una torre sobre la mesada.
Y horádate el centro.
Cávate.
Y vuelca en ese pozo
todos tus afanes.
Entonces
enciéndete y crece.
Crece.
duplícate
una y otra vez.
Cocínate.
Quémate.
Inmólate.
Y ofréndate
como una hostia.




Saturday, May 05, 2018

Un día como hoy














Haroldo Conti fue secuestrado por la patota del Batallón 601 de Inteligencia del Ejército el 5 de mayo de 1976. El homenaje de la foto fue colocado en la vereda de la casa donde vivía cuando se lo llevaron junto a su amigo y compañero de militancia Héctor Fabiani. En el escritorio de Conti, junto a la máquina de escribir, había una nota en latín que decía: “Éste es mi lugar de combate y de aquí no me moverán”. Además de escritor, Conti fue maestro rural, camionero, pescador, piloto civil, guionista, entre muchos otros oficios. Algunos de sus relatos me hacen reír a carcajadas y otros me hacen llorar. Me acuerdo del amor del señor Pelice en “Perfumada noche”, la belleza de “La balada del álamo llamado Carolina” o la precisión con la que describe el río y las islas en “Todos los veranos” y en la novela “Sudeste”. Ahora se me vino a la mente la historia de Lito, el pibe que todas las mañanas, desde la cama, abre los ojos en medio de la oscuridad y se repite a sí mismo “Levántate y camina como un león”.

“(…) Cruzo las vías y después de vagar un rato entre los galpones y las locomotoras abandonadas me siento sobre una pila de durmientes como lo hacía cuando estaba el viejo. Naturalmente, me acuerdo de él, y después del Tito o de cualquier otro, y por supuesto, de mi hermano. De todos los que se fueron. Es como si estuvieran aquí, a esta hora. Algunos me miran, otros me dicen cosas. Yo les sonrío y a veces les respondo. Sé que tarde o temprano iré tras ellos. Tarde o temprano la vida se me pondrá por delante y saltaré al camino. Como un león”.

Tuesday, April 24, 2018

Sincronías - Circe Maia














¿Cómo se hará para estirar la mano
y atraer hacia aquí todo el presente
y atarlo?
Que no se escape el sol sobre la hoja
el mosquito en el aire
ronco motor doblando la esquina
y en paladar el gusto del durazno.

El día del libro, Henry Miller, la poesía, el fuego, las redes


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“Un libro no es mejor que una roca, un árbol, una criatura salvaje, una nube, una ola o una sombra en la pared y, por lo general, no tan bueno como ellas. Quienes escribimos no estamos en deuda con los libros, sino con las cosas que nos impulsan: la tierra, el aire, el fuego y el agua”, dijo Henry Miller alguna vez. Recordé esa nota con ocasión del día del libro. Después prendí la computadora y me encontré con una sorpresa. Me etiquetaron en una foto muy linda. Una serie de libros sobre un acolchado blanco. Una lectora voraz jugó a mirar su biblioteca y elegir su seleccionado preferido. Ahí están mis poemarios "Hay leña" y "Todo hace ruido" junto a libros que yo también quiero mucho. No conozco a Lucía Santa María pero me dieron ganas de abrazarla.

Instante - Clarice Lispector

Las cosas obedecen al soplo vital. Se nace para gozar. Y gozar ya es nacer. En cuanto a mí nada sé. Lo que tengo me entra por la piel y me hace actuar sensualmente.
No quiero sacrificar mi día de hoy por el de mañana. Estoy un poco asustada. No sé adónde me llevará esta alegría suelta como un caballo.
Quisiera sacarle una foto a este instante.
Hoy es martes y este martes está hecho del más puro aire y la más pura felicidad. Cada minuto que pasa es un milagro que no se repite.



Un poema de Roberto Malatesta

Regué las plantas y mi huerta.
Barrí la hojarasca del rincón donde leo.
El aroma de la tierra mojada
y los azahares que comienzan a abrirse,
armonizan con mi propósito.
Que el día pase sin estridencias,
que nada turbe el lugar de nadie
y nadie ocupe el sitio que no le corresponde.



¡Que viva la poesía!


DEFENSA PERSONAL se llama la nueva serie de poemas. ¡Y saldrá en versión bilingüe! Algo de mí viajó a Brasil y ahora los poemas están en la mesa de trabajo de Lubi Prates, la escritora que los traducirá al portugués para nosotros, editorial.

Soy muy afortunada de formar parte de este proyecto editorial comandado por mujeres de palabra que profundizan en este oficio a pura garra y corazón.

Vamos con el poema hacia delante. Ya está prendido el fuego. ¡Que viva la poesía!




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